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Por Javier Villacampa,
Socio Director de Arthur D. Little
Los operadores de telecomunicación sin infraestructura propia de red se están encontrando con problemas para ofrecer servicios de banda ancha y voz de manera competitiva y rentable. Esto ha ocurrido a pesar de las políticas de los reguladores para fomentar el despliegue de nuevas redes y abrir las redes de los operadores dominantes a los que no tienen red de acceso.
Asi la construcción de nuevas redes está prácticamente parada por sus dificultades financieras y la desagregación del bucle local ha obtenido en general un éxito muy limitado.
Esta situación impide que los operadores aprovechen la gran oportunidad de mercado que suponen los servicios de banda ancha en la actualidad, cuya demanda esta experimentando un fuerte crecimiento que seguramente continuará en los próximos años, y con ello el desarrollo adecuado de la Sociedad de la Información
Ante esta situación, el uso de redes alternativas ya desplegadas se plantea como la opción ideal para permitir el desarrollo de la banda ancha y que los operadores alternativos encuentren una solución a sus problemas. En particular, las compañías eléctricas disponen de la oportunidad de aprovechar sus infraestructuras de red con este fin y así surge la alternativa de las comunicaciones por la red eléctrica, más conocidas por su nombre en inglés Power Line Communications (PLC). Esta tecnología ha ganado protagonismo en España durante los últimos meses debido a las iniciativas de Endesa e Iberdrola de comercializar el servicio en áreas de Zaragoza, Barcelona, Madrid y Valencia.
PLC puede proporcionar los servicios de telecomunicaciones que se demandan con calidad similar o superior a las tecnologías existentes: acceso a Internet de banda ancha (2 Mbps garantizados por usuario) y telefonía. Además presenta como gran ventaja que la red eléctrica cuenta con una cobertura de prácticamente el 100% de la población, que se despliega de manera selectiva y con facilidad. Los despliegues realizados en los dos últimos años en todo el mundo confirman el buen funcionamiento y fiabilidad de la tecnología y lo que es casi mas importante: muestran que la tecnología es competitiva en costes con otras tecnología,como ADSL y cable, y viable desde el punto de vista económico.
El modelo de negocio que están adoptando las eléctricas, que se presentan como mayoristas que ofertan sus servicios a todos los operadores de telecomunicaciones de manera neutral, supone una oportunidad " única y quizás inesperada" para estos. Esta modalidad permitiría un mercado con múltiples operadores en competencia y el desarrollo de una red alternativa sostenible a corto y largo plazo.
No hay duda, es el momento para que los operadores ahuyenten sus temores ante esta nueva tecnología, tomen la iniciativa y aprovechen esta oportunidad para llevar sus servicios de banda ancha y voz a sus clientes de una manera comercialmente rentable y que adicionalmente le spermita disponer desde este momento de una red alternativa, neutra y complementaria a la de Telefónica.
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