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Por
Sonia Fernández,
Directora General de MercadoLibre.com
Internet
ha significado un cambio profundo en la vida de millones de personas,
en la forma de comunicarse, de encontrar otras gentes con intereses
comunes, de compartir ideas y de crear nuevas formas de negocio
que se desarrollan a través de la Red.
Este
nuevo medio ha irrumpido en nuestras vidas y ha exigido cambios
enormes en nuestro modo de pensar y de digerir la mejor forma
de aprovechar todas las oportunidades que ofrece. Ante este cambio,
todos hemos partido desde el mismo punto de salida, sin preconcepciones
hechas, sin precedentes en la forma de hacer las cosas y sin estereotipos
establecidos sobre quienes deben pilotar las empresas recién
creadas.
Así,
nos hemos acostumbrado a ver a jóvenes dirigiendo proyectos
de Internet con su ropa deportiva y su visión práctica
de hacer las cosas. Nos hemos habituado e incluso hemos aceptado
a este tipo de líderes porque estamos ante un nuevo tipo
de medio y, ante lo nuevo, vienen cambios y se rompen moldes.
Del mismo modo ha permitido llevar a mujeres a puestos de alta
responsabilidad en empresas de Internet y romper con el esquema
del máximo responsable masculino y con un tipo de formación
cortada por el mismo patrón.
¿Por
qué este cambio y por qué Internet ha elevado a
muchas mujeres a puestos altos en compañías de enorme
importancia en la nueva economía?
Uno
de los factores más importantes ha sido la capacidad de
reinvención que se necesita para trabajar y liderar proyectos
en Internet. Ante tecnologías cambiantes, ante planes de
negocio que necesitan adaptarse a nuevas condiciones de mercado,
ante nuevas formas de entender al usuario de Internet y cumplir
sus expectativas, es necesario tener imaginación, creatividad
y creer en el proyecto para saber cambiar cuando es necesario
hacerlo.
Las mujeres hemos demostrado tener una buena actitud ante el riesgo
históricamente, quizás porque las expectativas de
responsabilidad en el plano laboral fuesen diferentes a las del
hombre. El sector de Internet requiere saber hacer frente al riesgo,
al cambio constante y a reaccionar ante lo desconocido. La igualdad
de condiciones para afrontar este tipo de situaciones de cambio
son propicias para que la mujer destaque y, sobre todo, para que
se acepte que pueda destacar.
Las
reuniones típicas en una empresa de Internet son entre
gente joven, con formación universitaria y nivel cultural
alto y, en general, con experiencia internacional. Ante este contexto,
una mujer puede exponer sus ideas con mucho menos reparo que en
la industria tradicional donde existe el llamado "techo de cristal"
para la mujer, que le impide poder tener interlocutores abiertos
a desarrollar ideas de igual a igual con ella.
Esto
es especialmente cierto en Internet en contraposición con
otras industrias en las que también existe gente joven
con nivel cultural alto y experiencia internacional como banca
de inversión o consultoría. ¿La diferencia?
Estas industrias han estado aquí desde hace mucho tiempo
y se ha generado un historial de socios, en su mayoría
hombres, y de banqueros que en un 95% también son hombres.
Lo
que hace a las empresas de Internet diferentes es que no tienen
historia y así todos los que estamos participando en llevar
adelante empresas de este tipo estamos construyendo nuestra propia
historia. Una historia en la que sin duda ya hay mujeres como
Meg Whitman (CEO de eBay) considerada como una de las personas
más visionarias y con un respeto ganado frente a la comunidad
inversora y en la que otras mujeres, como ella, pueden destacar
porque la historia de eBay pasa por Meg Whitman y la historia
de otros muchos proyectos de Internet pasan por las personas que
han tenido la imaginación, la actitud de resistir ante
los tiempos difíciles y ante la incertidumbre y la constancia
para liderar y apostar por ideas que pueden cambiar la forma de
hacer negocios.
Internet
está siendo muy positivo para las mujeres con capacidad
de liderar y de apostar por proyectos porque ante lo nuevo y ante
la falta de estereotipos fijados las mujeres podemos demostrar
nuestra capacidad para liderar y desempeñar puestos de
responsabilidad y sobre todo porque Internet permite que esto
sea aceptado como parte de esta nueva generación de líderes
diferentes. Algunos son "excesivamente" jóvenes, algunos
son muy "técnicos", algunos nunca han visto una corbata,
algunos no tienen despacho y muchos de ellos son mujeres que han
dejado atrás los estereotipos y las convenciones y que
han encontrado en Internet el medio ideal para destacar; un medio
nuevo en donde pueden empezar a crear la historia de quienes están
liderando estas nuevas empresas.
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