|
Por
Javier González
Director General de MobileWay en España
Si atendemos
a las estadísticas practicamente 2 de cada 3 personas utilizan
el teléfono móvil como herramienta de comunicación.
Ningún otro dispositivo (teléfono fijo, televisores,
PCs etc.) se acerca a este nivel de penetración. Además,
el "dichoso" móvil tiene un valor diferencial: está
(casi) siempre encendido. No es díficil entender que los
estrategas de marketing estén diseñando mil y un
planes para sacar el máximo partido a estos aparatos.
Hablar por
el móvil es caro y toda estrategia que pase por una comunicación
oral con los clientes mediante el terminal ha de tener en cuenta
ese coste más elevado y el muy probable rechazo frontal
del receptor. Por ello, los mensajes cortos (SMS) se convierten
en quizás la aplicación más interesante que
disponen las empresas que deseen comunicarse eficazmente con sus
clientes.
Las ventajas
son claras: recibir un mensaje es menos violento que recibir una
llamada, es más barato, la información está
escrita y se puede almacenar etc. Además, es importante
tener en cuenta que se puede responder y que es dificil borrar
un mensaje sin leerlo.
El mercado
de SMS está actualmente experimentando un crecimiento espectacular
en todo el mundo, siendo su utilización comercial cada
vez más importante. La Asociación de Operadores
GSM anunció recientemente que tan solo en diciembre de
2000 se enviaron 15.000 millones de mensajes SMS en todo el mundo.
En España nos estamos acercando a los 1.000 millones mensuales.
Actualmente
hay muchos tipos de servicios basados SMS. Un servicio popular
son los mensajes cortos que se envían a un elevado número
de personas con situaciones o tiempos predefinidos. Los ejemplos
obvios son el envío de información deportiva o la
bursátil. Estos avisos llegan a los usuarios cuando se
produce alguna novedad.
En otro término
se encuentran los que se originan desde los terminales; es decir,
cuando los usuarios solicitan determinada información a
través de su móvil; por ejemplo, cuando un cliente
le consulta su saldo a su entidad financiera.
Los mensajes
cortos también están siendo utilizados para concursos,
votaciones y encuestas. Esto es posible gracias a los esquemas
de beneficio compartido propuesto por las operadoras y que permite
a los promotores del servicio generar ingresos por los servicios.
Otro uso de
los SMS es la canalización de información privada
que contiene datos confidenciales sobre personas y empresas. Esta
información puede hacerse llegar al destinatario por petición
del mismo o cuando se produzca un evento que genere automáticamente
el envío. Por ejemplo, Intranets, datos bancarios o bases
de datos, sistemas de gestión (ERPs, CRM etc.)
Los SMS,
en definitiva, permiten a las empresas avanzar en sus estrategias
de fidelización e interacción con sus clientes,
proveedores, empleados y socios comerciales en general, mediante
dispositivos móviles. La probada eficacia y su simplicidad
auguran un éxito a corto plazo que sin duda quitarán
el mal sabor de boca que ha dejado WAP hasta ahora.
En cualquier
caso, parece claro que la telefonía móvil en general,
y el SMS en particular, albergan un potencial de negocio difícil
de cuantificar, y con toda seguridad, aquellas empresas que sean
capaces de asimilar la tecnología y aprovechar sus utilidades,
encontrarán grandes oportunidades de éxito inmediatamente,
sin necesidad de esperar a las nuevas generaciones como GPRS o
UMTS.
|