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Por
Cristóbal Rodríguez
Director de Operaciones de InterXion
En la dinámica
actual, existe una explosión de alianzas, fusiones, adquisiciones
y demás formas de combinación de recursos entre
empresas, y muy particularmente en el sector de tecnologías
de la información y telecomunicaciones.
Los principales
desencadenantes de esta dinámica son varios, sin embargo,
podemos identificar algunos prioritarios: reducir el "time-to-market",
compartir los costes de I+D, complementar líneas de productos
y/o ampliar el portafolio de servicios, tener mayor presencia
y cobertura geográfica, e incluso, alcanzar un tamaño
mayor para generar sinergias y peso específico en batallas
comerciales de ámbito global.
Dentro de
este orden de ideas, vale la pena considerar otras formas de relación
entre empresas que no necesariamente involucran la toma de posiciones
accionariales, como pueden ser las alianzas estratégicas,
las cuales, si son bien diseñadas desde el punto de vista
conceptual y bien ejecutadas desde el punto de vista práctico,
pueden constituirse en un mecanismo ágil y de más
rápida implementación que otras formas de cooperación
entre empresas.
Estas alianzas
tienen como objetivo potenciar los resultados alcanzados por las
empresas partícipes en las mismas. En este sentido, a través
de mecanismos de cooperación como la alianza estratégica,
una empresa determinada puede ampliar su mercado e incrementar
su volumen de negocios, puede también lograr un mejor posicionamiento
de mercado y mayor alcance geográfico, utilizando para
ello la fuerza combinada y sinergias con la empresa o empresas
aliadas.
Ahora bien,
varios de estos objetivos generales requieren además de
unas determinadas circunstancias, necesarias para que dos o incluso
más empresas puedan entrar a formar una alianza.
Las empresas
interesadas en lanzarse en un proceso de alianza, deben tener
en cuenta siempre varios requisitos de carácter general
para que dicha alianza entre empresas sea exitosa.
Entre estos
requisitos, están: una cierta compatibilidad de las respectivas
culturas corporativas; que las empresas tengan líneas o
áreas de negocios complementarias; que sus niveles y mandos
se profesen respeto mutuo; que estén unidos por una vocación
clara hacia la acción, que tengan un alto grado de sensibilidad
hacia las necesidades del cliente final y empatía con estos
y entre sí.
Es importante
destacar que el concepto de alianza estratégica, entendido
este como una responsabilidad compartida sobre objetivos comunes,
también puede extenderse al ámbito de las relaciones
cliente-proveedor. Esto es muy importante hoy en día, cuando
la tendencia general en las empresas es a concentrarse en lo que
es su "core business, dejando a terceros actividades susceptibles
de entregarse en régimen de "outsourcing", incluyendo áreas
tan críticas como las de plataformas de IT y telecomunicaciones.
Pongamos por
ejemplo el alojamiento de equipos: tradicionalmente, una empresa
tenia su propio CPD, hoy por hoy, puede tener toda su plataforma
de IT en un centro de housing, más aún, si es una
empresa de la nueva economía. Sin embargo, las aplicaciones
que corren en estos equipos alojados por un tercero suelen ser
"de misión crítica", por lo que la relación
que existe en ese caso entre la empresa cliente y su proveedor
de servicios de housing tiene que ir, necesariamente, mucho mas
allá de las relaciones tradicionales cliente-proveedor.
Debe existir
una estrecha cooperación y coordinación entre ambos,
por lo cual, muchas de las características que mencionamos
de las alianzas estratégicas aplicarían aquí.
En cualquier
caso, vale decir que entre empresas puede haber multiplicidad
de formas de interrelación, pero, como todo proceso empresarial,
esto debe ser gestionado de acuerdo a procedimientos y criterios
gerenciales y que, además, debe estar marcado sobre todo
por el fin último de plena satisfacción del cliente
final. La alianza estratégica, como concepto de "amistad
comercial" entre empresas del sector tecnológico, está
calando cada vez más, sobre todo ahora, cuando sólo
las capacidades concertadas de varias empresas pueden entregar
las soluciones que el mercado demanda.
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