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Por
Raúl Ruiz
Director de Publicidad de Arroba Systems
Resultan evidentes
las enormes expectativas de negocio que la Red está generando y
el caudal inversor que aglutina a su alrededor: el comercio electrónico
parece que empieza a superar los recelos iniciales, la tecnología
WAP acercará Internet a 14 millones de potenciales usuarios de
telefonía móvil en España; la televisión interactiva
comienza a dar sus primeros pasos... Todo esto no es más que la
confirmación de un nuevo canal de negocio y de sus extraordinarias
posibilidades.
No obstante, tanta
inversión y nuevo negocio, necesita de un plan integral de comunicación,
online y offline, que sea capaz de ofrecer una mínima seguridad
a la inversión realizada.
Si tenemos un web
site de diseño atractivo, navegación intuitiva y que ofrezca
buenos productos, pero éste no encuentra una masa crítica
suficiente capaz de absorber nuestra oferta, comenzaremos de forma errónea
nuestro negocio. Dicha masa crítica ha de crearse desde unas acciones
de marketing adecuadas que generen posicionamiento, imagen de marca y,
por extensión, tráfico. Una vez conseguido ese caudal de
visitas, el web site será el encargado de fidelizar.
Ahora bien, nos encontramos
con un problema que, aunque no es un escollo insalvable, acarreará
muchas dificultades en un futuro no muy lejano. Estamos siendo testigos
de cómo las estrategias de marketing y publicidad se dividen entre
varias empresas: por un lado, agencias especializadas en Internet y, por
otro, agencias convencionales; incluso, dentro de Internet entre varias
empresas del sector.
En el medio Internet
es frecuente que algunos anunciantes contraten a una central de medios
para realizar la planificación y la compra de espacios, a una agencia
interactiva para el desarrollo de la línea creativa y, además,
sean los mismos anunciantes los que marquen la estrategia de comunicación.
Resultado final: el caos.
Son los profesionales
de Internet quienes deben definir y marcar las estrategias, porque conocen
a la perfección el sector y sus auténticas posibilidades.
Salvando este punto, nos encontramos con el más problemático:
que una central planifique y las agencias interactivas sean en productoras
de "anuncios", ¿es una solución aceptable a largo plazo?
¿No resulta más sencillo centralizar la cuenta en una sola
empresa capaz de ofrecer estos servicios?
Las agencias interactivas
son mucho más que meras productoras, reflejo que del mundo offline
nos viene dado. La estrategia, planificación, compra y diseño
de formatos debe de partir de una sola empresa de Internet, porque además
de ser expertos del medio, el servicio es mucho más global (consultoría,
marketing, estudios de mercado, etc).
La salida de una nueva
empresa a la Red necesita algo más que una buena cantidad de dinero,
necesita un estudio previo, un análisis, una estrategia sólida
y meditada, tecnología punta, etc. La centralización de
todas las acciones en una única empresa reporta ventajas, porque
no es lo mismo tener que colocar diferentes piezas de un puzzle y juntarlas,
que tener la imagen unida desde el principio.
Por otra parte, y
volviendo al principio, cuando una central planifica y una agencia realiza
la creatividad, ¿cuál de los dos aspectos es el más
importante?. En el mundo offline la contratación de espacios publicitarios
es mucho más rígida, mientras en Internet cada soporte o
red de exclusivistas puede admitir diferentes creatividades, formatos
y están abiertos a nuevas propuestas. Entonces qué hacer,
¿superponemos la creatividad a la planificación o viceversa?.
En el mundo "real", un faldón es un faldón, por contra,
un banner no es un banner; es decir, se deben definir una serie de parámetros
que están estrechamente ligados a la planificación, como:
el tamaño, peso, tecnología (Flash, Gif, DHTML), situación
o si están apoyados por otras acciones.
Una planificación
de cobertura necesita ciertos formatos, una de micro segmentación
otros. Si se va a aparecer en un canal determinado habrá que diseñar
un banner específico, si vamos a un canal distinto, tendremos que
adaptar concepto y diseño. No se trata únicamente de planificar
y seleccionar formatos de publicidad; la unidad de criterio es fundamental.
Las agencias de publicidad
tradicional se han visto ampliamente superadas por el fenómeno
Internet, y desconocen en alguna medida las leyes que lo rigen. Por otro
lado, su nivel de conocimiento tecnológico es, en general, escaso
al igual que el entendimiento global de medio. Parece difícil que
una agencia de publicidad tradicional pueda definir y marcar la comunicación
de una empresa de Internet. Cierto es que algunos grandes grupos cuentan
con departamentos especializados pero son eso, departamentos y las líneas
de comunicación se desarrollan pensando en offline, no en online.
Las campañas
de comunicación tradicionales no pueden replicarse exactamente
en Internet, entre otras cosas porque el público es diferente y
la Red ofrece más posibilidades que los soportes tradicionales.
Aunque es cierto que debe haber sinergias, no podemos ni debemos realizar
copias exactas. Si queremos posicionar a una empresa de e-commerce no
podemos ofrecer la misma información al usuario de la Red, que
ya sabe en gran medida qué es y qué ventajas le reporta,
que al público offline que aunque le suena, realmente desconoce
las posibilidades del mismo. ¿Puede una empresa de Internet realizar
comunicación offline-online? No se trata de si una agencia interactiva
es capaz de comprar medios tradicionales o de realizar spots, cuñas
de radio o faldones; se trata de si está realmente preparada para
marcar las pautas de comunicación y de liderar un proyecto global.
Los expertos del medio son quienes realmente saben cómo "respira"
este canal de negocio y comunicación, quién está,
cómo está y quien no está. Lo complicado de Internet
no es saber los formatos de publicidad, sino entender el concepto de comunicación
interactiva que requieren los productos o empresas, cómo se deben
comunicar y qué se debe de comunicar. Por ello, la comunicación
de un producto de Internet deben realizarla agencias interactivas.
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