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En
libertad un acusado de colarse en una red wireless
Stefan Buffer demostró en Marzo de 2002
la facilidad con la que se podía acceder a la red wireless
del juzgado de Harris, Texas (EE.UU.). Con la misma facilidad fue
acusado de varios cargos por acceder sin permiso a sistemas informáticos
de la administración de justicia.
A primeros de Marzo de 2002, Stefan Puffer, de
34 años de edad y natural de Houston, Tejas (EE.UU.), detectó
una red wireless desprotegida en el juzgado de Harris. El día
12 del mismo mes se reunió con un periodista del Houston
Chronicle y un oficial del condado para demostrarles lo fácil
que era acceder a la red wireless del organismo judicial simplemente
usando un portátil y una tarjeta wireless.
Esta demostración, que dejó en una
embarazosa situación al juzgado, le valió la acusación
de dos cargos: uno por acceso no autorizado a un sistema informático
protegido y otro por acceso no autorizado a un ordenador de la administración
de justicia.
El fiscal acusó a Stefan de ocasionar daños
por valor de 5.000 dólares (unos 4.645 euros) al acceder
ilegalmente a la conexión inalámbrica del ordenador
de un funcionario del juzgado de Harris. Stefan se enfrentó
entonces a una posible sentencia que le hubiera condenado a permanecer
5 años en prisión y pagar una multa de 250.000 dólares
por cada cargo (recordemos que las penas por infringir leyes relacionadas
con sistemas informáticos en EE.UU. han sido aumentadas a
raíz de los atentados del 11 de Septiembre).
Afortunadamente para Stefan, el jurado vio rápidamente
que el juicio era contra un hacker ético que sólo
trataba de denunciar la falta de seguridad del juzgado. Por ese
motivo sólo necesitaron 15 minutos para declararle inocente,
entendiendo que su actuación no fue para causar ningún
daño intencionalmente.
A raíz del afortunado desenlace, Ed Chernoff,
abogado de la defensa, declaró “A través del
proceso probamos que el condado tenía su wireless desprotegida
e intentaban utilizar a Stefan como chivo expiatorio”.
No opinó del mismo modo el fiscal Michael
Shelby, quien aceptó el veredicto pero indicó “El
alegato es que este hombre intencionadamente invadió un ciberespacio
que no le pertenecía que es esencial para el funcionamiento
de un órgano del gobierno. No deberíamos permitir
esa intrusión en nuestras casas, y no podemos permitirla
en sistemas tan críticos.”
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