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Google...
otra realidad.
El año 2.004 parece ser el año de
Google, para la bueno y para lo malo. Anuncia su salida a Bolsa,
con una capitalización que, según los expertos, puede
oscilar entre los 15.000 y los 25.000 millones de dólares.
Esta salida, de la que aún no se ha definido su fecha, se
ha acelerado en los últimos meses de forma casi inexplicable.
Durante el mes de mayo de 2003, sus fundadores explicaron que Google
no iba a salir a Bolsa. Según Sergey Brin, les daba mucha
pereza. ¿Hay algo que explique sus rápidos movimientos
actuales?
Un análisis a la competencia de
Google
Google está notando cada vez más
cerca el aliento de los que hasta hace poco eran sus “amigos”.
Yahoo!, uno de los líderes indiscutibles
de Internet y que, en su larga trayectoria, ha experimentado todo
tipo de vaivenes, durante el último año ha hecho algunas
adquisiciones significativas, dejando de lado a Google.
Yahoo ha comprado la empresa creadora de la publicidad
basada en resultados en búsqueda y pago por clic (Overture).
Y ha hecho lo mismo con la principal competencia en cuanto a base
de datos se refiere (Alltheweb) y lo mismo con dos de las herramientas
de búsqueda más conocidas de la red, Inktomi y Altavista.
De este modo, Yahoo! cuenta en estos momentos con
una herramienta de gestión propia de anuncios (Overture)
y de las tres arañas más potentes de la red, Alltheweb,
Inktomi y Altavista. Esta combinación de recursos, puede
resultar ser un cóctel mortal para sus competidores.
Y todo esto, sin olvidarnos de la posición
que ostenta Yahoo! en el mercado.
Por si esto fuera poco, Microsoft ha anunciado
el próximo lanzamiento de su propia herramienta de búsqueda,
que podría ser integrada en Windows, siguiendo la línea
de Internet Explorer.
IBM también ha generado muchas expectativas
al comentar el lanzamiento de un buscador propio... aunque no ha
concretado ni capacidades ni sus plazos de puesta en marcha. Cabe
esperar que IBM se logre situar entre los líderes.
Lógicamente la postura en estos momentos
de Google no es fácil y su interés en salir a bolsa
cuanto antes, es fácilmente comprensible.
La evolución de Google
Google comenzó como una herramienta independiente
de búsqueda. Cuando empezó a hablarse de utilizar
a los buscadores como plataformas publicitarias, Google aseguró
que no aceptaría publicidad. Sin embargo, hoy su principal
negocio, es la publicidad. Eso sí, los anuncios en Google,
tienen un color de fondo distinto para que al usuario le quede muy
claro que se trata de un enlace patrocinado.
Google prosiguió su camino comprando la
primera empresa de weblogs mundial (Según wikipedia: “los
weblogs son sitios web donde se recopilan cronológicamente
mensajes de uno o varios autores, sobre una temática o a
modo de diario personal".)
De ahí, ha abierto sus negocios a las páginas
personales (o blogs). Seguidamente lanza una sección dedicada
a la búsqueda de productos en venta de diversos supermercados
y tiendas on-line. Paralelamente, ha ido mejorando su buscador para
añadirle nuevas funciones. Y ahora lanza dos nuevos servicios:
una servicio de correo electrónico (aun por definir) y un
servicio de búsqueda de textos de libros.
Ya hace 7 años que Yahoo! o MSN hicieron
lo mismo, ampliaron sus servicios a noticias, ventas o páginas
personales. Es decir que, Google sigue los pasos de sus actuales
competidores, pero 7 años después.
En las nuevas herramientas de búsqueda,
lamentablemente, tampoco está sola. Amazon acaba de anunciar
una herramienta similar a la Google en la búsqueda de textos
pero... con el doble de información.
Además, Alltheweb le supera en tecnología
y resultados la búsqueda de archivos multimedia (fotos, mp3...).
Las críticas a Google
Muchos creen que Google actúa como un monopolio.
Impone normas editoriales con desigual criterio, no argumenta sus
decisiones y no escucha a los usuarios. De hecho, resulta muy complicado
comunicarse con Google. Todas sus respuestas, son siempre similares,
frías y antipáticas. De alguien que, parece estar
de vuelta de todo.
Además, en algunos casos Google se convierte
en un anunciante y postor más en su lista de resultados.
Y lo hace por diversos criterios de búsqueda, alta en buscadores
o posicionamiento en buscadores son algunos ejemplos. La presencia
de Google obliga a los demás anunciantes a pagar más
dinero para no caer a una segunda página de resultados.
¿Se imagina que en una subasta, el subastador
puje como si se tratara de un postor más?
Obviamente, Google podría utilizar otro
tipo de anuncios o reclamos para presentar sus servicios sin influir
en las subastas de sus anunciantes, pero no lo hace. Prefiere aparecer
en primer lugar.
Curiosamente en su red de afiliados, desaparece.
De este modo, se ahorra tenerles que pagar por la utilización
de su espacio publicitario.
Los costes de anunciarse en Google
Otro aspecto por el que Google está siendo
criticado es por el elevado coste comparativo de su publicidad.
Un ejemplo: para aparecer en primera posición
en Google por la palabra hosting hay que invertir 14,22 euros por
clic (ha leído bien, 14,22).
Sin embargo, en la red gestionada por Overture
la misma palabra clave cuesta 0,79 Euros y en Espotting 0,58 Euros.
Es decir que un clic cuesta 16 veces más en Google que en
Yahoo, MSN o Altavista (miembros de la red de afiliados de Overture).
Y cuesta 24 veces más en Google que en Espotting. Lamentablemente,
esta es una situación que se repite frecuentemente.
Todo ello, sin que exista ninguna garantía
de que la calidad del visitante, conseguido con ese clic, sea mejor.
De hecho, las posibilidades de que el usuario esté bien segmentado,
son menores. Google permite tener un anuncio de un máximo
de 70 caracteres mientras que Espotting u Overture tienen 200 como
mínimo. Con un anuncio con menos texto, es más difícil
explicar la oferta. Y ante la imprecisión, se pueden recibir
visitantes de muy baja calidad (por los que obviamente, de todos
modos, se paga).
¿De quién es la culpa de
que cueste tanto anunciarse en Google?
Su deificación, ha hecho que muchos anunciantes
estén sólo presentes en Google intentando ocupar sus
10 primeros puestos, concentrando sus inversiones injustificadamente.
En realidad, el éxito de un anuncio no se
puede medir por cuánta gente lo ve, sino por la cantidad
de clientes potenciales que puede generar. Por lo tanto, resulta
imprescindible medir los ratios de conversión para descubrir
en qué canales se consigue el mejor retorno de inversión.
De todos modos, no hay que olvidar que Google es
un buscador utilizado, sólo por 1 de cada 3 usuarios. Muchos
anunciantes que no conocen estos datos, contribuyen a que la burbuja
siga aumentando.
Además, muchos usuarios reconocen que hacen
“googling” (buscar por buscar) por distracción.
Distracción que permite a Google presentar grandes cifras
de búsquedas, aunque, en realidad, sean de puro entretenimiento
y sin valor real de negocio para sus anunciantes.
Google ¿funciona bien?
Muchos usuarios acusan a Google, cuando ven que
su dirección ha desaparecido de los primeros puestos de resultados.
Algunos, de hecho, creen que es una estrategia para que los anunciantes
acaben pasando por caja, para utilizar sus enlaces patrocinados.
Es muy difícil que los anunciantes puedan
demostrar este tipo de afirmaciones, pero cuando las dudas se generalizan,
puede resultar complicado acallarlas.
Las informaciones aparecidas en distintos foros
hace unos meses con referencia a que Google había llegado
a su límite de capacidad, tampoco le ha ayudado.
Finalmente, su tan alabado sistema de ranking Page
Rank, se ha mostrado fácilmente manipulable. Utilizando prácticas
de spam en foros o creando páginas de vínculos artificiales,
se le engaña con facilidad.
¿Qué hay detrás de
su salida a bolsa?
¿Entonces cuál es el valor real de
Google? ¿Qué hay detrás de Google que pueda
ser tan interesante para sus futuros accionistas?
Lamentablemente, no parece que haya nada. Por eso
precisamente, muchos expertos temen que con la cotización
de Google comience una nueva burbuja en Internet.
Son muchos los que opinan que la salida a bolsa
no tiene ningún otro sentido que el enriquecer a sus fundadores.
Según sus gestores, Google no necesita dinero y no tiene
planes de ampliar mercado o de diversificación.
Eso explica que su salida a Bolsa sea tan cuestionada.
Eso sí, nadie duda de que sus fundadores
Larry Page y Sergey Brin se harán multimillonarios.
Google juega con ser el producto estrella de Internet.
Miles de millones de búsquedas, miles de anunciantes, excelentes
posibilidades de futuro... una burbuja que, cada día es más
cuestionada.
Con buen criterio, la consultora K-Praxis evaluando
la posición del liderazgo de Google comentó: “Si
aparece un buscador mejor, no hay nada que vincule a los internautas
con Google”.
¿Estamos ante un cambio de vinculaciones
afectivas de los internautas? ¿Qué hará Google
para evitarlo?
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