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INTERNET
Y EL PROGRESO
"El progreso
no es rectilíneo. La humanidad ha avanzado hasta ahora en
zig-zag, estancándose a veces e incluso retrocediendo. Sin
embargo, a la larga el progreso se hace patente [...]. Además,
el progreso entraña costes. Se sustituyen ideas, actitudes,
formas de vida y valores por otros distintos que no siempre son
mejores que los que desaparecen, aunque en conjunto haya progreso".
(Francisco Bustelo - Catedrático de Historia Económica
de la Universidad Complutense).
Bien es sabido
por todos que los períodos económicos son cíclicos,
es decir, que después de uno bueno viene uno malo y que el
mejor bien que hace la economía a la humanidad es intentar
alargar el ciclo bueno y acortar el ciclo deficitario. Pero lo que
no se puede pretender es vivir eternamente en un ciclo bueno, pues
la economía perdería todo su significado y lo que
por consiguiente ello supone en los mercados.
Todo lo que
se acerca a la economía o que es influenciable, lógicamente
esta bajo ese paraguas y por consiguiente sufre sus desgracias y
sus bondades. Y es que la economía es muy complicada de entender
pero muy facilmente interpretable... si hay guerra en Irak, las
bolsas caerán y las inversiones que se hicieron perderán
gran parte de su valor, si bien, en muchos casos estas inversiones,¡
no estén influidas por la guerra en sí (pocos son
los inversores que están residiendo en Irak o que sean susceptibles
de forma directa del aumento del barril de petroleo).
Y es que en
la economía hay factores o funciones no medibles: el miedo,
la paciencia, las expectativas... factores que sí son tomados
en cuenta a la hora de tomar una decisión, pero que no pueden
exponerse en una determinada función o en una determinada
curva. Y esos factores muchas veces son los que dominan los mercados.
Desde los comienzos de Internet esto ha seguido siendo así.
Sólo hay que recordar los First Tuesday donde los inversores
ofrecían cientos o miles de millones de pesetas por una idea
que les abriera las puertas al paraíso... sólo hacía
falta una buena presencia, una buena presentación y un plan
de negocios con cifras exorbitantes (déjenos 1.500 millones
de pesetas que en 10 años le devolveremos 15.000). Pero la
burbuja se rompió. Las ideas, que podían ser excelentes,
no tuvieron suerte, hubo poca paciencia, hubo mal entendimiento,
incluso hubo miedo. No obstante, la ley del mercado es la ley de
la selva, sólo sobreviven los más fuertes, y muchas
veces ser el más fuerte no es ni ser el más grande,
ni el que tiene más dinero, es simplemente el que tiene más
salud, mejor estado. En Internet las "start-up's" no midieron absolutamente
nada... si había que comprar una página salmón
entera a "El País" para anunciar un año maravilloso
se compraba, si había que poner un stand en SIMO de 350 metros
cuadrados se compraba... Pero lo que pocos entendieron es que un
e-mpresa no es más que una sociedad anónima, laboral
o con la forma jurídica estimada por sus socios que tenía
que dar beneficios en el más corto plazo posible y con un
equilibrio de gastos e ingresos desde el primer momento. Pero ese
equilibrio nunca existió.
El resultado
es claro, empresas que cierran, un mercado que está en crisis,
la influencia de los medios... Pero todos los que se metieron en
Internet debían verlo venir. La locura de estos últimos
años nunca se ha vivido en la historia de la economía.
Efectivamente hay cifras que ayudan al optimismo: Internet ha conseguido
en 7 años lo que la televisión en 50, el crecimiento
del número de usuarios ha aumentado drásticamente
en los últimos dos años... pero ¿eso significa
que Internet sea el paraíso de los beneficios e ingresos?
Pues no. Es un sistema de comunicación efectivo, único
y viable, pero como tal admite que unos cuantos pueden sobrevivir
junto a él, a otros les esperan otros destinos.
Un dato a ser
analizado y en detalle es ¿qué ganan las empresas
que están en Internet? ¿Un escaparate de sus productos?
¿Compras on-line? Se han desarrollado diversas plataformas
para ayudar a la PYMEs a su implantación en Internet, diversas
consultoras han analizado el mercado... ¿y el resultado?
"Sí, Internet está bien, pero yo seguiré inviertiendo
en prensa". Craso error, hay cientos de millones de usuarios conectados
a Internet, usuarios que buscan, que compran, que se comunican...
y empresas grandes (entre las 500 primeras de España hay
unas cuantas que no utilizan Internet ni para escribir a sus clientes),
medianas y pequeñas que no lo utilizan. Puede ser por desconfianza,
por incultura o por otros tantos factores que uno ni sabe ni entiende.
No obstante,
hay un dato claro y que ayuda al optimismo... si estas leyendo esto
es que estás conectado igual que 300 ó 400 millones
de seres humanos más. Tú junto a ellos estás
haciendo crecer Internet y eso a largo plazo también te ayudará
a ti mismo. Esperemos en breve estar más lejos del zag de
crisis y más cerca del zig de beneficio global y ver de nuevo
la economía e internet con un optimismo que hoy pocos tienen.
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