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2002,
el año de la esperanza.
Una vez más
cientos de empresarios son bombardeados con el mismo mensaje...
"2002, el año del despegue del comercio electrónico".
Los que tienen puestas sus inversiones en empresas punto com afrontan
un nuevo año con esperanzas. Ahora bien, ¿qué
hay de cierto en todo esto? ¿Este puede ser el año
de Internet o volverá a pasar un año más plagado
de buenas y malas noticias?
Hay cifras que
ayudan a alimentar la esperanza... sin más, el número
de conexiones ha aumentado de forma considerable, y conexiones de
cierta calidad, aumentando de forma galopante el número de
conexiones de ADSL. Estos datos están bien si las conexiones
residenciales influyeran en el comercio electrónico o en
Producto Interior Bruto relacionado con las dot com. No obstante,
las empresas aún no han entendido la capacidad que tiene
Internet para mejorar sus negocios. Algunas comienzan a plantearse
la implantación o creación de una página web,
otras han considerado la posibilidad de incluir alguna forma de
contacto o forma de compra de determinados productos y las menos
han permitido que Internet comience a ser una fuente de ingresos.
Muchos han hablado
en años pasados de las mejoras que podía ocasionar
Internet en la vida de cada uno... la posibilidad de comprar billetes
de avión a muy bajo precio y desde casa, las operaciones
bancarias, el enorme caudal que se maneja en Internet... pero ha
sido un error el vincular todos estos avances tecnológicos
a un año determinado.
Los años
98 y 99 fueron considerados los años del despegue... cientos
de productos, de webs, de portales, de ideas, todo era bueno, fantástico,
enormes cantidades de dinero se desplazaban y aumentaban las cuentas
de gastos de ideas que después de cierto tiempo no han sido
tan buenas como el plan financiero demostraba. El año 2000
aguantó temblando, muchas empresas entraban en crisis, comenzaba
la "recesión". Las empresas que habían basado su plan
financiero en beneficios a corto plazo cerraban sus puertas y otras
comenzaban a reestructurar sus ideas o modelos de negocio... que
les llevaría a vivir un poco más. Siguiendo con el
análisis histórico llegamos al año 2.001. Muy
pocas ideas de negocio veían la luz, todo lo que sonaba a
Internet estaba condenado al fracaso. Muy pocas empresas conseguían
cubrir sus gastos y la minoría obtenía beneficios,
hasta el cuatro trimestre: Lycos era la primera gran punto com que
conseguía beneficios. La noticia llegaba como una bocanada
de aire fresco.
El año
2.002 comienza con muchas expectativas. La campaña de navidad
ha arrojado cifras positivas en cientos de webs, la rueda ha vuelto
a girar de nuevo (tres años más tarde) y aunque este
año está plagado de expectativas y esperanza, catalogarlo
como el año de Internet puede ser arriesgado. ¿Por
qué?
Hay factores
que ayudan a comprender el error que supone catalogar un determinado
año como el año "Internet":
1º.- Un determinado
año nunca está asociado a un avance tecnológico
determinado. El año 1995 fue el año en el que
Internet llegó al mundo de forma "global"... pero España.
En España llegó más tarde, aunque Internet
ya existía. Lo mismo puede decirse por ejemplo del pago por
el teléfono móvil. En Israel en el año 1998
ya se probaron las primeras plataformas, pero es posible que en
el año 2.002/2.003 en España se comience a pagar de
forma regular vía móvil. En fin, la implantación
de una determinada tecnología no va asociada a un determinado
año. Se necesita tiempo, en algunos casos más y en
otros menos, para que primero se culturice al posible usuario, se
acostumbre y más tarde lo catalogue como imprescindible.
2º.- La Red.
Puede paracer que conectarse a Internet supone simplemente tener
un módem, un ordenador y una conexión gratuita o de
pago. No, eso es falso. En España hay una carencia grave
de infraestructura y las conexiones ADSL no son tan rápidas
como deberían serlo, un dato muy relevante es que en las
conexiones que se están ofreciendo en la Península
nunca se garantiza más de un 10% del caudal contratado. Cualquier
conexión algo más rápida es más una
cuestión de suerte, que de buen hacer de la empresa de telecomunicaciones.
Opinar si el Estado debe ayudar a las empresas de telecomunicaciones
o las empresas de telecomunicaciones deben destinar una parte de
sus beneficios a aumentar la infraestructura no es un tema que se
deba tratar de forma irreflexiva o vacía ya que en muchos
casos deberíamos partir de bases de macroeconomía
que requieren tiempo y espacio.
3º.- Las
empresas. Hay una "incultura" que debería como poco preocupar
a los que formamos parte de Internet. Cientos de miles de empresas
(da lo mismo el tamaño) que lo único que comprenden
de Internet es que asignar una partida presupuestaria a un pozo
sin fondo. Faltan conocimientos, incluso sensibilidad. Se busca
tener un retorno de inversión inmediato, poner 50 euros y
al cabo de un mes tener 500... y eso no es Internet, pero si nadie
se lo dice al empresario estamos contribuyendo nosotros mismos a
"mortificar" Internet. Hay iniciativas que llevan tiempo intentando
potenciar la presencia de empresas en Internet, pero explicar solo
los beneficios: cobertura global, posibilidades infinitas de negocio,
gastos mínimos..., es un error grave, se mitifica a una forma
de comunicación que es simplemente eso, una línea
de comunicación.
En fin, decir
que el año 2.002 es el año de Internet es un error,
Internet sigue su ritmo marcado por empresas, por usuarios... por
cientos de variables que facilitan que un año sea fantástico
para las empresas punto com y otro año sea nefasto. Ahora
bien, como dice el refrán "mientras hay vida hay esperanza"...
así que de momento nos toca seguir viviendo.
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