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UN
EXCESO DE FRECUENCIA TE RETIRA EL PERMISO
Antes de abordar
el artículo me gustaría que prestaran atención
a los siguientes datos:
Cada día
que pasa aumenta el número de gente conectada a internet.
Un aumento de la gente conectada a internet provoca que aumente
el público objetivo de las empresas.
Con el fin de captar la atención de ese público objetivo,
las empresas incrementan sus esfuerzos de marketing utilizando el
email como herramienta básica para mantenerse en contacto
con dicho público objetivo.
Esto provoca un considerable aumento en el número de emails
comerciales circulando por al red y por lo tanto una saturación
de nuestros buzones de entrada asi como una caída en nuestro
nivel de atención.
Ante semejante panorama son muchos los emails comerciales que no
llegan a abrirse ya que directamente se borran. Con lo cual todo
el esfuerzo realizado por la empresa no ha servido para nada.
“Ya bueno pero
eso sucederá en caso de que las empresas hagan spam. Sí
yo me he suscrito a una o varias listas de correos es sencillamente
porque quiero recibir información de esas empresas y por
lo tanto no me importa que me envíen emails ya que he dado
mi consentimiento para ello” ( es posible que algún lector
haya pensado esto).
Sin embargo
¿qué sucede cuando empresas a las que has dado permiso
para enviarte emails te saturan tu buzón de entrada? ¿qué
sucede cuando una de las empresas a las que habías dado permiso
para enviarte emails cambia su frecuencia de envío y te manda
un email cada dos días? ¿qué sucede sí
has dado tu permiso a 15 ó 20 empresas y estas aumentan su
frecuencia de envío? ¿sigue sin importarte?
A continuación
trataré de dar respuesta a estas preguntas.
Cuando nos comunicamos
con nuestra lista de subscriptores hemos de tener siempre en cuenta
el siguiente principio: Un exceso de frecuencia te quitará
el permiso.
¿Y esto
que implica?
Pues bien, esto
implica que ya no podrás volver a enviarle ningún
tipo de email hasta que te vuelva a dar su permiso (y eso raras
veces sucede).
Asi pues acabas
de perder un cliente o potencial cliente, el cual es muy posible
que se haya ido a una empresa de la competencia donde seguramente
no cometerán tu mismo error.
Por lo tanto
la frecuencia de comunicación con los suscriptores de tu
lista de correo es un tema demasiado importante como para que las
empresas se lo tomen a la ligera.
¿Cómo
determino mi frecuencia de comunicación?
Se puede hacer
de dos formas:
1. Escoge
dos segmentos representativos de tu lista de suscriptores:
Una vez hecho esto, envía un email a los miembros de los
dos segmentos e indícales que con el fin de mejorar el servicio
que les prestas vas a realizar una prueba alterando la frecuencia
de envío y pregúntales sí estarían dispuestos
a participar en dicha prueba. Evidentemente ofrece algún
tipo de incentivo (productos gratis, descuentos, la posibilidad
de ganar un viaje, etc.). Una vez que han aceptado participar en
la prueba, aumenta la frecuencia de envío en un segmento
y disminúyela en el otro. A continuación analiza su
reacción ante tales cambios, la cual se traducirá
en bajas de la lista (evidentemente estas bajas no son reales ya
que los miembros de los segmentos escogidos saben que están
en una prueba. En caso de que hubieses alterado la frecuencia de
comunicación y los suscriptores no supieran que estas realizando
un test de frecuencia, las bajas serian reales con todo lo que ello
implica). A cada modificación de frecuencia mide sus reacciones
(bajas de la lista) hasta encontrar el nivel de comunicación
optimo.
2. Pregúntales
directamente.
Cada suscriptor es un mundo y lo que a uno le parecen muchos
emails a otro le parecen pocos, por lo tanto cuando se den de alta
en tu lista de correo pregúntales con que frecuencia desean
recibir la newsletter o los mensajes comerciales y limita tus comunicaciones
a sus respuestas.
Es posible que
muchas empresas no hagan nada de esto y se dejen guiar por su sentido
común o su experiencia a la hora de establecer la frecuencia
de comunicación, pero desde mi punto de vista están
desaprovechando una increíble oportunidad para dar un paso
mas en la relación con sus suscriptores (un paso mas hacia
una relación de confianza). El simple hecho de preguntarles
con qué frecuencia quieren recibir nuestros emails ya les
hace ver que su opinión es importante para nosotros y eso
provoca indudablemente una sensación de confianza hacia nuestra
empresa que posiblemente se traduzca en compras.
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