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Mercadotecnia,
Bodas y Valores
Generalmente estamos acostumbrados a escuchar en las bodas religiosas
cuando el padre dice a los contrayentes”..lo que acaba de unir Dios
que no lo separe el hombre”, pues estas palabras no las pudieron
escuchar dos parejas que a punto de iniciar la ceremonia que uniría
sus vidas “para siempre”, tuvieron que tomar una de las decisiones
más importantes de su vida e imaginemos un poco el proceso...
El amor, (motor que mueve al mundo dirían
los románticos)...inició en cada una de las parejas
de referencia con el rito normal de una relación, saliendo
a tomar un café con pastelito o una copa en el Sanborns o
algún otro restaurant con fondo musical apropiado al romanticismo
de cada pareja, para continuar con las llamadas telefónicas
prolongadas de día y de noche , las fiestas , los amigos....
hasta que en cierta forma las familias se van relacionando .. los
novios al sentir que inevitablemente están flechados y existen
más afinidades que discrepancias , intuyen y concluyen que
definitivamente nacieron el uno para el otro, por lo tanto no hay
más alternativa que formalizar todo y empiezan los preparativos.
Aunque el orden no es rigurosamente el mismo, sigamos
echando a volar la imaginación de lo que hicieron nuestras
dos parejas en el caso que nos ocupa: los padres del novio, como
es costumbre en México tienen que ir a la casa de la novia
a pedir su mano (aunque es obvio decir que se pide todo, no solo
la mano...), para esto ya previamente se han establecido fecha y
hora de la visita, porque también se acostumbra que se debe
brindar y a veces cenar por tan importante y trascendente momento
para ambas familias, se establece tentativamente la fecha y se inicia
así todo el proceso que implica cuidar hasta el más
mínimo detalle para que la celebración sea todo un
éxito.
Previa celebración de la boda civil ante
las autoridades gubernamentales, se reserva la fecha para la boda
religiosa en la iglesia que les corresponde, para lo cual ya se
ha pensado en los padrinos de anillos, de arras, de lazo, de pastel,
etc. responsabilidad que recae en los amigos y familiares más
cercanos. En la agencia de viajes han comprado el paquete lunamielero
“..Caribe exótico” que incluye volar por la línea
aérea más puntual del mundo, llegar a un hotel de
cinco estrellas que “hace tus sueños realidad” , un crucero
que “..te invita a soñar despierto”, etc..
Para atender a los 350 invitados (de cada pareja)
se ha contratado un salón que “..hace de su evento algo memorable”
, se ha comprado el pastel en ”...pastelería francesa...una
delicia para compartir”, los anillos se han comprado en la joyería
donde “...lo más importante nos son las joyas sino usted
“, el vestido de ella se adquirió en “...donde las novias
compran el vestido más importante de su vida” y en fin, la
mercadotecnia se ha encargado de acercar los productos y servicios
a los consumidores buscando la satisfacción de sus deseos
y necesidades.
Bién, llega el día tan esperado y
deseado, todos los invitados luciendo sus mejores galas se arremolinan
en la entrada de la iglesia y poco a poco pasan a ocupar sus lugares,
y a partir de aquí dividimos el relato y separamos a nuestras
parejas, para analizar cada evento:
La primera pareja: El novio ya se encuentra cerca
del altar esperando a la novia que se aproxima del brazo de su padre,
unos pasos antes del encuentro la novia resbala y cae , el novio
se aproxima en su ayuda y le dice “...como eres tonta”. La novia
ya de pie, con la pena del suceso se acerca a su padre y le dice
al oído “...¿escuchaste lo que me dijo?., sácame
de aquí,... ya no me caso. “ y dando media vuelta salieron
por donde entraron ante la mirada perpleja de todos.
La segunda pareja: El novio también se encuentra
cerca del altar, el padre de la novia llega ante él y le
entrega a su hija, el novio hace un movimiento ante la cara de la
novia que provoca que el extensible del reloj se atore en su velo
y al querer desatorar lo único que logra es desajustar el
tocado lo que provoca en ella pena y enojo y le planta dos sonoras
bofetadas, el caballerosamente la ayuda a acomodarse el mismo, da
media vuelta y se dirige con el señor cura que oficiaría
la misa, después de intercambiar breves palabras, el novio
toma el micrófono y anuncia a todos lo siguiente: “ Agradezco
a todos su presencia, pero por obvias razones no me caso, que sigan
pasando un buen día”
¿Y ustedes amigos que hubieran hecho?
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