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Por
que disfrazar las empresas digitales.
Si dejamos un
poco al margen la ingente cantidad de noticias de todo tipo y que
parecen evolucionar como el mundo de la moda, con distintas tendencias
para cada temporada y profundizamos en las reglas y principios que
rigen la economía en general y la gestión de las empresas
en particular. Quizás encontremos un poco de luz al final
del túnel en que nos encontramos con respecto a las empresas
digitales. Por que debemos hacer caso del sentimiento general que
invade a la economía sobre las punto.com, que si son una
oportunidad de inversión excelente, que si es mejor no invertir
en nada que suene a punto.com, que si la evolución del Nasdaq
es muy pesimista, etc.
Por que no aplicar
las reglas clásicas de la economía y gestión
empresarial, o es que cualquier emprendedor o empresario que quiera
poner en marcha una nueva iniciativa empresarial en la que ha hecho
un estudio de viabilidad y por la que apuesta fuertemente, tiene
que ver exclusivamente la coyuntura económica actual del
sector para ponerla en marcha. Cualquier persona que se encuentre
en esta situación debe tener en cuenta muchos más
factores que influyen en la capacidad y viabilidad económica
de su iniciativa, que permitirán que esta salga adelante
y no dejarse llevar por el clima actual del sector, otra cosa sería
que la puesta en marcha de nuestra iniciativa deba hacerse contando
con la bendición de un fondo de capital riesgo y la situación
indique que no van apostar por el sector en que me muevo, de todas
formas siempre existe la posibilidad de asumir un riesgo calculado
y empezar con menos ambición nuestro proyecto, limitándonos
a un pequeño segmento de mercado o solamente a un determinado
tipo de cliente.
Desde siempre
se han dicho frases como “El tiempo acaba poniendo las cosas en
su sitio” o “Las aguas terminan volviendo por su cauce” y como en
otros aspectos de la vida, también ocurre en la economía.
Por que no se les va exigir a las empresas punto.com, como a cualquier
otra empresa, una gestión coherente, conseguir clientes donde
prime la calidad, buscando su rentabilidad y no la cantidad como
en un principio habían hecho estas empresas, también
se le impone un viejo principio de dotar a nuestra empresa o proyecto
de un dimensionamiento adecuado en consonancia con nuestros recursos
y los objetivos planteados, por otro lado no es nada nuevo decir
esto, es simplemente coherencia y sentido común, algo que
siempre ha imperado en el mundo de los negocios. Y por supuesto
el fracaso entra dentro del juego, lo cual se ha de tomar como una
experiencia enriquecedora que nos permitirá volverlo a intentar
sabiendo los errores cometidos anteriormente.
También
es verdad que en cada tipo de negocio o sector empresarial existen
unos factores que sobresalen sobre otros y que son peculiares en
cada empresa. Pues parece que si antes era importante construir
una marca, que es lo que ha hecho Coca Cola siempre. Que si ahora
es importante recortar todo tipo de gastos, si no hay ingresos,
no hay que tomarlo al pie de la letra pues siempre se han hecho
inversiones basándose por supuesto en estimaciones serías
de ingresos futuros.
Probablemente
se produzca un cambio de tendencia en la valoración de las
empresas digitales y cobren de nuevo importancia o se pongan de
moda otros factores en la gestión de estas empresas, pero
no nos debemos dejar llevar por modas temporales sino gestionar
nuestro negocio eficazmente y adaptarlo a los cambios que sufra
el mercado, en función del entorno que nos rodea, si el sector
esta creciendo, si hay nuevas oportunidades, captar nuevos clientes,
etc., solo así podremos permanecer en el mercado y no desaparecer
al mismo tiempo que desaparecen los valores vigentes.
Las empresas
evolucionan con la tecnología y está cada vez más
juega un papel esencial, pero no asegura el éxito, hay que
adaptar la tecnología a las necesidades de un proyecto o
negocio y no al revés. Siempre deben prevalecer los objetivos
perseguidos buscando la rentabilidad con un riesgo calculado, puesto
que poner en marcha una empresa diseñada con un sistema tecnológico
perfecto puede no ser rentable en el mercado, la metodología
mas adecuada es experimentar paso a paso con la tecnología
y asegurar la escalabilidad de esta, de forma que podamos elegir
la tecnología más adecuada a nuestro negocio a partir
de la experiencia acumulada, de forma paulatina y no traumática,
lo que nos asegurara el retorno de la inversión realizada
y evitar los riegos de hipotecar el proyecto.
Por supuesto
es importante mantener un carácter innovador, estar siempre
abierto e informase de que ocurre en nuestros sector y en el mercado
en general, de las nuevas ideas y modelos negocios que van apareciendo,
y con ello poder reaccionar a tiempo a los cambios. Hay que estar
alerta ya que Internet esta dejando obsoletos algunos conceptos
de negocio y forzando la aparición de otros nuevos, esta
modificando las cadena de valor en las que interviene la empresa,
los proveedores, la logística, los clientes, alianzas con
otras empresas, etc., debemos analizar como se ve afectado el sector
donde participamos o donde pretendemos participar.
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