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La
tercera vía. (Una alternativa profesional)
En la sociedad
americana se respira un espíritu innovador que facilita la
creatividad y la proliferación continua de nuevas empresas
por los emprendedores en distintos sectores de la economía,
y de una forma extraordinaria en el sector de las nuevas tecnologías,
Internet. Sin embargo esto no ocurre en otras sociedades como puede
ser la española, la pregunta es que elementos marcan la diferencia.
Un primer factor
se encuentra en las propias personas, los españoles
cuando terminanos nuestros estudios o nos incorporamos a la vida
laboral pensamos en tratar de sacar una oposición en la administración
que nos de tranquilidad o bien empezar una carrera profesional en
una empresa ya existente. Ya desde el principio desechamos la idea
de arriesgarnos en aventuras profesionales fuera de estos dos campos
de actuación, es decir, desechamos una tercera vía
la de emprender a partir de la creación de nuestra propia
empresa. Per quién no es consciente del esfuerzo y sacrificio
necesario para salir victorioso en cualquiera de las dos primeras
alternativas, y que decir del numero de horas extraordinarias que
se le dedican para conseguir llegar al objetivo propuesto, además
cada vez las posibilidades son menores, no hay más que observar
el número de opositores por plaza o las fusiones que realizan
las grandes empresas que siempre se traducen en destrucción
de empleo. Por tanto es necesario analizar donde hay más
posibilidades de salida profesional.
Los estudiantes
y trabajadores americanos tienen como objetivo el crear su propia
empresa. Muchas empresas las crean personas con nula experiencia
empresarial, lo que subsanan acudiendo a asesores profesionales,
pero lo fundamental es que creen en su idea y que triunfaran con
ella. Por otro lado las personas que fracasan en su iniciativas
tienen una reputación muy distinta que la que se da en nuestro
país, se reconoce la experiencia por la que han pasado y
los errores que han cometido como fuente de conocimiento, mientras
que aquí prácticamente se consideran unos fracasados.
Un segundo factor
es la apertura de la sociedad a las personas, independientemente
de su raza, posición social, cultura, religión, etc.
Esto hace que se mezclen personas con ideas y objetivos opuestos,
lo que produce un aumento en la imaginación y creatividad
en cualquier ámbito de la sociedad y por supuesto en el de
los emprendedores. También el capital, sobre todo
las sociedades de capital riesgo apuestan fuertemente por financiar
nuevas empresas a una gran variedad de emprendedores con las más
diversas experiencias profesionales. Su estrategia consiste en participar
en un gran número de empresas con la esperanza de que alguna
de ellas triunfe y con ello conseguir rentabilizar sus inversiones.
Además hay que tener en cuenta un aspecto crucial que ocurre
en nuestros días con el gran capital, este no esta dispuesto
a permitir que las empresas en las que tienen acciones arriesguen
grandes cantidades de capital en investigación y desarrollo
sin esperar resultados a cambio, lo que no se puede garantizar.
Con ello a las grandes empresas les resulta más fácil
comprar una nueva compañía, cotice o no en bolsa,
que haya logrado sacar al mercado un producto o servicio que les
pueda beneficiar.
Un tercer factor
es la propia organización de las nuevas empresas americanas,
por supuesto en este apartado no se puede generalizar, los socios
propietarios de la empresa están dispuestos a involucrar
en el proyecto a todos sus empleados y no sólo a los directivos
repartiendo participaciones entre todo el personal de la empresa
para que se sientan identificados con el proyecto. Lo que hace que
el personal aporte todo su dinamismo y creatividad por el bien común
de la empresa, no hay que decir los resultados positivos que esto
genera de cara a la continua innovación de la misma, factor
fundamental para su supervivencia en el mercado.
Que en la sociedad
americana surgen continuamente nuevas incitativas, muy especialmente
en empresas de la nueva economía, tiene mucho que ver con
los factores expuestos, estos proporcionan el caldo de cultivo ideal
para que los emprendedores y empresarios se arriesguen en nuevas
aventuras, por supuesto siempre ayudara la posibilidad de ganar
dinero, conseguir prestigio social, diseñar una alternativa
para crear tu propio puesto de trabajo, la ilusión de hacer
realidad un sueño, en definitiva tener un medio de vida.
En resumen,
es importante contemplar la posibilidad de emprender nuevas iniciativas,
tanto en particulares como en empresas ya existentes, como una alternativa
más en nuestra vida profesional a pesar de que algunos de
los factores comentados anteriormente no existan en nuestro país
de residencia.
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