|
El
pecado del banner
¡Pobrecillo,
enviado a los infiernos por ser medible!
Es curioso,
de un tiempo a esta parte multitud de "gurús" parecen haber
descubierto que la efectividad de los banners emitidos en las páginas
de nuestras webs disminuye alarmantemente.
Con rabioso
afán todos se esfuerzan en encontrar sustitutos que ocupen
el lugar del defenestado banner. ¡Como si al siguiente elemento
publicitario no le fuera a suceder lo mismo! Ciertamente no acabo
de comprender esa sorpresa y alarma acerca de la "baja efectividad"
del banner.
¿Baja
en comparación a qué?.
Es evidente que los comienzos cuentan con un factor sorpresa que
en este caso jugó a favor de la efectividad, pero poco a
poco se ha convertido en algo habitual.
Quizás
sea que no nos hemos dado cuenta de que....
· Los anuncios
de la TV nos los "zapeamos" siempre que podemos (y nos dejan el
mando).
· Las vallas publicitarias tienen un tiempo de efectividad mayor
entre los tres y siete primeros días, para luego pasar a
engrosar la lista de mobiliario urbano de nuestra ciudad.
· Las cuñas de radio nos pasan desapercibidas entre las noticias
y los éxitos musicales del momento.
· Pasamos inmensas dobles páginas publicitarias en los diarios,
sin darnos cuenta tan siquiera del anunciante que lo realiza (y
mucho menos del mensaje que nos lanza).
¿Y luego
nos sorprendemos porque el internauta "filtra" los banners al escanear
las páginas por las que navega?
¡Pobre
cerebro si no lo hiciera!
Dada la ingente
cantidad de impactos publicitarios que nuestro cerebro recibe diariamente,
es ley de supervivencia el que lo haga.
¿Dónde
está entonces el pecado del banner?
La razón
estriba en que su efectividad directa es medible.
¡CON TOTAL
EXACTITUD!
¿Es posible
en otros medios? Con esa exactitud no. A no ser que pongas un recortable
en un medio escrito, y esperes que a que te los traigan para poder
contarlos.
Dejemos claro
que esta reflexión se centra en los resultados de la efectividad
directa. Otro tema, es el de la creación de marca (branding)
que realiza cualquier campaña publicitaria independientemente
del medio en el que se desarrolle. Ultimamente (marzo del 2001 )
- lo especifico por si leen este artículo dentro de algunos
meses o años - se oye decir que la publicidad en internet
tomará caminos donde se le ofrecerá a cada tipo de
cliente lo que le puede ser útil.
¡Y me
quedo asombrado!
Recuerdo que
de siempre mi buzón estuvo repletito de publicidad (mucha
de ella de venta de viviendas), nunca me interesaron lo más
mínimo. Nunca hasta un día en el que tuve la necesidad
de comprar una y me sirvió la información de uno de
esos folletos.
¿Nunca
le ha pasado algo similar?
Es cierto que
por ciertos perfiles se puede saber quien puede estar interesado
en ciertos productos. Pero quedarse ahí puede ser peligroso.
O ¿acaso su perfil de comprador fue y será siempre
el mismo? Estar rodeados de publicidad es uno de los precios que
debemos pagar por vivir en una sociedad movida por el consumismo.
Volviendo al
tema de la efectividad del banner....
¡Que le
parecería una efectividad del 10% o SUPERIOR.!
No, tranquilos, no he bebido, sé lo que digo.
¿Cuántos
libros de marketing online se pueden vender con un banner - vamos
a suponer de excelente calidad - en una web de gran tráfico,
especializada en videojuegos.?
Probablemente
ninguna ¿verdad?. Sin embargo si ese mismo banner, lo insertamos
en la web de una asociación de empresarios, el resultado
será totalmente distinto.
¡ Debemos
aprovechar el potencial de la especialización que propicia
la globalización de Internet.!
El otro aspecto
vital para conseguir una buena efectividad, procede de un buen planteamiento
en el diseño del banner.
Dos deben ser
las características básicas que debe cumplir un buen
banner:
1. Debe llamar la atención
2. Debe causar curiosidad
Ahora ya tan
solo nos resta cerrar el circulo que mejore el sistema mediante
el seguimiento de los resultados.
Estadísticas
y colocación de banners en las webs adecuadas, son dos de
las funciones que podemos realizar con la herramienta http://www.publiserver.com.
Con ella podrá
realizar sus propias campañas de publicidad, vendiendo y/o
intercambiando publicidad sólo con aquellos sitios que más
le puedan interesar.
Y recuerde
que el banner, no es ni el principio ni el fin de su trabajo en
la promoción online. Es un elemento más, que si se
sabe utilizar le reportará excelentes resultados en su campaña
promocional.
|