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¿Ud. de que lado está?
Job 22:28 Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, Y sobre tus caminos resplandecerá luz.
Que maravillosa creación de Dios, es el funcionamiento de nuestra mente. Creyendo haber trasmitido todo lo que me había propuesto en estos 5 años , me he dado cuenta que estaba dando por sentado al omitir, un principio fundamental de liderazgo, que ha sido la clave de mi desempeño exitoso, en muchas y muy diferentes organizaciones.
Sin embargo, las circunstancias en que me muevo hoy, traen a mi mente una conversación que tuve con mi jefe de hace 20 años, durante mi primer día como gerente de producto, en una importante compañía dedicada a la electrónica de consumo.
El primer día del resto de mi vida
Seis meses atrás, se me había encomendado la reingeniería de todo el departamento de servicio al cliente y habiendo concretado los objetivos en forma satisfactoria, estaba recibiendo una promoción, que comenzando con esta charla, estaba provocando un positivo cambio, en mi carácter y actitud de liderazgo.
Esa mañana, antes de ponerme al tanto de los alcances de mi nueva función, mi jefe, director del área comercial, me pidió un informe final acerca del departamento de servicio al cliente, que terminábamos de reestructurar. Luego de enumerar los grandes logros cualitativos y cuantitativos que habíamos obtenido, mencioné algunos problemas menores, que por estar muy enraizados en la cultura de la organización, habían tenido un avance casi nulo, durante esos seis meses de gestión y desentonaban con el resto del desempeño general.
Mientras todavía le estaba hablando, mi jefe sacó de un cajón de su escritorio una hoja en blanco y tomando un lápiz, trazó sobre la hoja una línea que la dividía por la mitad. Luego escribió la fecha en el extremo superior derecho y a continuación, trazó una gran letra “S” en la parte de arriba de la línea y una “P” en la parte inferior. Inmediatamente me miró fijamente y me dijo: “Ud. es un ejecutivo y solamente existen dos lados, en todas las circunstancias en las que le tocará intervenir”. Señalando la parte superior del papel dijo: “Un lado, es el de las soluciones” y bajando su dedo, a la parte inferior del papel continuó: “El otro lado es el de los problemas”. Por último, con una leve sonrisa, pero con la vista clavada en mis ojos, me preguntó: “¿Ud. de que lado está?”.
Lo único que atine hacer, luego de tragar el aire como si fuera sólido, fue sonreír y afirmar: “Del lado de las soluciones, por su puesto”.
Puedo afirmar, que la respuesta a esa pregunta marcó definitivamente mi forma de ver y hacer las cosas. Hoy descubro que esa decisión, es el principio motor de todo lo que hago y emprendo. Ese día me di cuenta que debo hacer firme mi vocación de “solucionador”, facilitando y coordinando recursos, antes de ser elegido como líder de cualquier equipo.
Dos condimentos imprescindibles
Antes de avanzar en los conceptos que desde mi experiencia personal, son imprescindibles para el logro de una Organización Excelente, estoy obligado a reforzar este pensamiento, añadiendo dos condimentos vitales para el éxito.
En primer lugar Ud. debe creer que ha sido designado para solucionar problemas, administrando sus recursos de forma óptima. Si Ud. no lo cree, nadie más lo creerá. Si Ud. no confía en que tendrá éxito al enfrentar los problemas, nadie le confiará a Ud. la autoridad necesaria para liderar.
En segundo lugar, debe saber que cada cosa ocupa un tiempo diferente para solucionarse, según su grado propio de dificultad y su relación con las habilidades de la organización. Para tener éxito debemos perseverar confiando. Solo una confianza perseverante, producto de una mentalidad firme en sus convicciones, testificará acerca de nuestra posición ante los problemas. Definitivamente, estamos del lado de las soluciones.
Toda la organización debe entender claramente de que lado está, antes de emprender el camino hacia la excelencia.
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