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La
Organización Excelente
Durante los
últimos años hemos leído muchos libros sobre
casos exitosos de empresas que alcanzaron niveles de excelencia
inéditos. Cada uno de estos libros resalta alguna estrategia
en particular. Luego, al observar los esfuerzos que algunas organizaciones
hacen para aplicar estrategias que ya han sido probadas, observamos
que los sobresalientes resultados de otras empresas no se repiten.
¿Por qué?. Me permito formular en virtud de lo estudiado
y observado en mi experiencia, que la clave se resume en tres razones
básicas:
- "Ninguna
estrategia tiene éxito sin un equipo excelente"
- "Ningún
equipo alcanza la excelencia sin un líder excelente"
- "La habilidad
excluyente del liderazgo es formar y mantener un equipo excelente"
Un liderazgo
excelente, consiste en resumen, en la habilidad para la formación
de equipos de alto desempeño. Las ideas fuerza que intervienen
en esta disciplina se pueden analizar como mínimo en tres
procesos:
- Selección
- Capacitación
- Motivación
Trataré
brevemente de enunciar algunas ideas que nos ayuden a entender la
importancia relativa de cada etapa del proceso:
Selección:
El proceso de
selección aparece como relevante solo en los libros sobre
recursos humanos y administración de personal. Nadie se atrevería
a discutir que una de las habilidades básicas del departamento
de personal es seleccionar personas. Ahora bien, en general los
libros de liderazgo sostienen que cualquier persona es un líder
en potencia y que los líderes no nacen sino que se hacen.
¿Si cualquiera es potencialmente apto por qué es inevitable
entonces el proceso de selección?
Los talentos
pueden detectarse y es ahí donde comienza el proceso de selección.
Los latinos,
en general, somos amantes del buen fútbol y ante los torneos
internacionales opinamos permanentemente sobre la calidad de los
equipos que nos representan. Por bueno que sea el entrenador de
un equipo de fútbol, nadie se atrevería a decirle
sinceramente que no seleccione, que incluya a cualquiera, que todos
son excelentes en potencia. ¿Por qué lo que parece
obvio cuando hablamos de fútbol no lo vemos claramente en
la formación de equipos de trabajo?; ¿Dónde
están los límites de la idea que todos somos líderes
en potencia?
Una orquesta
sinfónica también es un equipo y su director un líder,
¿Puedo intercambiar roles y hacer jugar al fútbol
a los músicos y ejecutar una sinfonía con los futbolistas?
Porsupuesto que es posible, si cuento con tiempo ilimitado para
lograrlo. Los humanos estamos limitados a un paréntesis temporal
y el tiempo es el recurso más valioso. Conozco personas que
son muy buenos deportistas y músicos a la vez. Su secreto
es el tiempo que le han dedicado a potenciar su talento por la música
y el deporte.
El tiempo
es el límite de la capacitación.
Creo que a la
famosa frase "cualquiera puede ser un líder" falta
agregarle "con suficiente tiempo". Si no tengo tiempo suficiente
para preparar la gente y llevarlos hacia un alto desempeño
tengo que recurrir inevitablemente al proceso de selección.
No todas las personas necesitan el mismo tiempo para estar igualmente
preparados. El líder excelente, debe tener ese discernimiento
para evitar que el proceso de selección llegue después
que ya ha invertido mucho tiempo en capacitación.
Lo que la
gente no quiere hacer no lo logrará.
Mucha gente
no quiere ser parte del equipo y no podemos obligarlos. Esto se
puede entender como una auto-exclusión o mejor como una auto-selección.
Capacitación:
El proceso de
capacitación es un medio y no un fin para el líder.
En caso de no estar de acuerdo con esto se debe revisar la vocación
del líder, porque podemos estar en presencia de alguien cuya
meta es la enseñanza solamente. En este caso puede dedicarse
a ser maestro o profesor donde podrá tener el éxito
que anhela.
Capacitar
es potenciar la capacidad del equipo para lograr resultados en objetivos
predeterminados.
Probablemente
el cuento que sigue a continuación puede ilustrar mejor este
concepto:
La
playa del excelente guardavidas
…De
todas las playas de una hermosa ciudad balnearia, una se destacaba
especialmente. El éxito de la misma no se debía a
sus bellezas naturales sino a la excelencia de los nadadores que
la frecuentaban.
Esta
singular característica, se había logrado gracias
a la instrucción de un famoso guardavidas, reconocido por
su calidad para enseñar el arte de la natación a sus
discípulos.
La
pureza técnica y el refinamiento en la exposición,
mantenían interesados a aquellos, que a pesar de haber alcanzado
un buen nivel en la natación y en el oficio de guardavidas,
se mantenían ansiosos por seguir devorando los conocimientos
del notable instructor.
Una
tarde, mientras el excelente guardavidas daba una clase magistral
a sus atentos entrenados, unos ruidos en el agua comenzaron a perturbarlo.
A algunos metros de la playa, una persona se agitaba dando manotazos
e intentando llamar la atención de los que estaban absortos
en la enseñanza. El eximio instructor que estaba en el punto
culminante de su explicación, mandó a uno de sus discípulos
a poner orden a la confusa situación.
Mientras
el magnífico guardavidas terminaba su clase, el ruido y la
molestia desapareció.
El
alborotador, por fin terminó de ahogarse, dejando en paz
para siempre al grupo, que de esta manera, pudo seguir enriqueciendo
su inefable técnica…
Las
habilidades y disciplinas que deben adquirir los integrantes del
equipo deben ser las que necesitan para su aplicación cotidiana.
Esto es lo que dará verdadero crecimiento al desempeño
del grupo. Realmente aprender es un proceso sin fin y si se pierde
de vista la meta y los integrantes del equipo se enredan en disciplinas
divergentes, empezarán en competir entre sí defendiendo
posiciones de erudición inútiles. Como por ejemplo
la fecha del cumpleaños de Peter F. Drucker.
El
líder debe conducir un plan de capacitación que debe
concentrarse en dos etapas básicas:
- Consolidación
- Adiestramiento
En
el proceso de consolidación, se afirman el talento, la vocación
y elección de cada integrante del equipo seleccionado. El
adiestramiento es dotarlos de un manejo eficaz de las herramientas
necesarias para alcanzar los objetivos predeterminados en la estrategia.
Motivación:
"De
la forma en que se siente el personal, tarde o temprano se sentirán
los clientes".
Esta
es una de las frases de comunicación que más se ajusta
a la realidad de cualquier organización. Los conocimientos
y los medios que la gente posee para realizar sus tareas deben estar
acompañados siempre de una correcta motivación.
Dicen
los especialistas en comportamiento humano individual y grupal,
que las personas en general, suelen comportarse de acuerdo a las
expectativas que los demás tienen de ellos. Esto nos obliga
a transmitir las expectativas del liderazgo de manera permanente,
sin que esto implique presionar. Lamentablemente nuestro comportamiento
es complejo de entender, porque las razones por las que hacemos
determinadas cosas no están en la superficie de nuestra personalidad,
sino mucho más profundo en nuestras creencias y valores.
Influencia:
Todos
de alguna manera u otra, tenemos una escala propia de valores, que
nos indicará lo que es correcto o incorrecto en cada circunstancia,
pero eso no garantiza que nuestras decisiones son siempre correctas
dentro del ámbito de la organización. En nuestra relación
con líderes y compañeros, muchas veces, sin que nos
demos cuenta, revelamos un comportamiento inesperado o desconcertante,
que para nosotros es absolutamente normal. Probablemente en respuesta
a este comportamiento recibimos algún tipo de corrección
o recomendación que para nosotros es también inesperada
o desconcertante. ¿Qué momento, no?
Difícilmente,
estas situaciones no afecten la motivación y como decíamos
al principio la motivación es peligrosamente contagiosa.
Evidentemente los valores propios de cada individuo, tendrán
que enriquecerse con los del liderazgo si deseamos un ambiente sin
sorpresas. Esto implica que el líder debe ser una persona
a la que su equipo se quiere parecer.
El
éxito compartido:
El
desaliento o desánimo es un enemigo temible, pero una correcta
motivación puede lograr que las personas alcancen resultados
fuera de lo común. Después de todo, sabemos que los
buenos resultados realimentan la motivación. Casi no hay
nada más agradable que el éxito. Los goles son para
gritarlos juntos y abrazarnos. El recibir los aplausos el director
de orquesta hace un ademán señalando sus músicos.
La
renovación:
La
sucesión de eventos negativos y conflictos inevitables en
toda organización, provoca desgaste en la motivación
de las personas y cuando hace mucho tiempo que están formando
parte de la misma, empiezan a conocer detalladamente los defectos
de sus compañeros. La pérdida de motivación
hace que las personas adopten una actitud crítica, muy sensible
a los defectos que observaron. Se debe procurar que el equipo siempre
se sienta renovado y que por delante tiene el desafío de
hacer valer sus esfuerzos, con la gran ventaja de conocer bien la
estrategia.
La
renovación permanente mantiene la motivación e influye
sobre los clientes, proveedores, compañeros y líderes,
para lograr la excelencia de una organización.
Agradeceré
vuestros comentarios.
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