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¿Cómo
está evolucionando el mercado de la formación virtual y hacia dónde
se orienta?
Plantearse cómo
está evolucionado el mercado de la formación virtual es adelantarse
un poco a los hechos; tal vez cabría mejor considerar cómo está
naciendo. El fenómeno internet cuenta apenas cinco años, en su vertiente
más educativa, el e-learning, se ha avanzado mucho en poco tiempo
pero aún queda mucho por hacer para consolidar este nuevo método
educativo.
Las primeras
ofertas de formación on line competían contra el 'temor hacia lo
desconocido' que inspiraba internet y contra el mito de la educación
presencial y participativa de la universidad. Cualquiera que haya
pasado por las aulas universitarias españolas puede asegurar que
eso es educación a distancia: clases masificadas, carentes de medios
y en las que la relación con el profesor es meramente protocolaria.
Todo ello, junto a las ventajas intrínsecas del e-learning, propició
un panorama muy prometedor que ha atraído a numerosas instituciones
de formación a replantearse sus cursos presenciales. En la actualidad
se está viviendo una proliferación de empresas que imparten cursos
de postgrados y masters on line por lo que el alumno debe realizar
un cuidadoso proceso de selección. Todo apunta a que, cuando este
fenómeno educativo esté más consolidado, los centros que imparten
formación on line alcanzarán una mayor difusión social y consideración,
con lo que será más fácil determinar las ofertas de calidad.
Se hace camino
al andar. Las experiencias de e-learning actuales conllevarán su
consideración como técnica educativa y, por tanto, se irá forjando
una base metodológica y científica. Hubo quienes, en un principio,
consideraron que la aplicación de las nuevas tecnologías a la educación
consistía simplemente en volcar los libros en una plataforma web.
Pero de los textos salieron los links, de la interactividad los
foros y la comunicación síncrona, de la globalización el enriquecimiento
interdisciplinar y de la flexibilidad la posibilidad de recibir
lecciones de refutados profesionales y de compaginarlo con la práctica.
La consolidación
de una metodología propia y la formación de profesionales especializados
en el e-learning son los próximos pasos que se deben abordar. Pero
esta evolución es estéril sino corre paralela a su difusión social.
La formación on line es una de las posibilidades que brinda internet
a sus usuarios y, por tanto, los e-alumnos se adaptan al perfil
de consumidores de este medio. Los navegantes son hombres, urbanos
y con formación y clase media- media/ alta. Es necesario que la
Administración, los centros formativos y los portales de internet
aúnen esfuerzos para socializar el avance de las nuevas tecnologías.
Si se quiere llegar a más público, y evidentemente éste es el objetivo
que las empresas educativas persiguen, es necesario abrir el mercado,
llegar a más sectores sociales. La personalización de la oferta
formativa que abandera el e-learning repercutirá, en unos años,
en su acercamiento a otros grupos sociales.
Un ejemplo
puede aclararlo: el caso de los teléfonos móviles, el más paradigmático
sobre la socialización de las nuevas tecnologías. Se ha pasado de
la consideración elitista a la popular gracias a un esfuerzo publicitario
y tecnológico por acercarlo a la mayoría. Así se han cubierto unas
necesidades comunicativas y sociales y se han creado otras. Las
instituciones de formación on line se está esforzando por transmitir
a más gente su idoneidad como método formativo. Sin lugar a dudas,
debe existir un cierto empeño conjunto por difundir las ventajas
de estos proyectos. Una vez que las raíces del e-learning lleguen
a más población será ya el momento de plantearse cómo crear necesidades
en el mercado...
Así pues, la
evolución del e-learning debe abarcar estos dos frentes que no son
sino consecuencia el uno del otro. Debe cimentarse una base metodológica
específica para la formación on line; las ventajas tangibles de
este medio digital contribuirán a disipar las dudas sobre esta técnica.
La calidad es el mejor argumento. Aunque las predicciones más optimistas
auguran que en tres años el e-learning alcanzará casi al 100% de
las empresas, los profesionales del sector son conscientes de que
el desarrollo pasa inevitablemente por la difusión y socialización
de este medio.
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