Crisis,
Desocupación, recesión,
Crisis,
Dólar, importación o exportación,
Crisis,
Falta de crédito, falta de movimiento económico,
... crisis.
Quién
elabore un plan de empresa sin tener en cuenta todos estos factores,
y muchos más, está cometiendo un gran error, está
siendo engañado por otro, o está intentando suicidarse.
Sin embargo, un enfoque directo en estos matices de la realidad,
solo sirve para una cosa.
Para bloquearse...
únicamente para eso.
Para encarar
estas situaciones (sin duda complejas y duras) debemos antes entender
y asimilar algunos conceptos clave:
1) Las crisis
pueden ser de distinta índole y características.
2) En las crisis hay una revuelta de posiciones, por lo tanto,
así como algunos bajan, otros suben.
3) Esta no es la primera ni la última crisis que le tocará
vivir.
Tomemos el
punto 1) y veamos que las crisis pueden ser internas o externas:
_ Si son internas
pueden desarrollarse en las siguientes áreas:
Recursos Humanos
Métodos y procedimientos
Dirección de empresa
Si la identificamos aquí, podemos decir que estamos frente
a una crisis de competitividad.
_ Si por el
contrario, se trata de una crisis externa:
Económica
Moral
Cultural
Tecnológica
De área (salud, educación, energía)
En este caso, el mas común en Argentina-hoy, nos encontramos
en una crisis de generalización. Porque todos los componentes
de esa variable se ven arrastrados como una única masa
común.
En este punto,
fíjese en un detalle muy extraño. Tratándose
de temas tan disímiles, ambas crisis pueden ser superadas
de la misma manera, diferenciándose. Para diferenciarse,
a su vez, necesita de un único y calificado componente.
Necesita de una herramienta tan poderosa que sea capaz de invertir
los roles... necesita de un arma tan avasalladora que lo logre
mostrar como un oponente tan colosal que sin duda alguna, todos
sepan que ganará la batalla... Perdón si me enfervoricé
demasiado... es lo que me suele suceder cuando hablo de ESTRATEGIA.
Es que es
la estrategia bien planeada la única capaz de lograr estos
objetivos, difíciles para todos... menos para usted.
Como decía Eisenhower : "Planificar lo es todo, el plan
no es nada", y se refería a la actitud permanente del proceso
interno que conlleva la planificación. Esa actitud que
le permitirá la ansiada diferenciación.
Ahora, como dice el punto 2), mientras que unos bajan, otros suben.
Usted, ¿de qué lado quiere estar?.
Como ya sé
su respuesta, pongamos manos a la obra y establezcamos las pautas
iniciales del proceso de planificación en nuestra empresa.
En primer
lugar debo aclararle que este es un proceso continuo e ininterrumpido,
que quien esté pensando en armar un plan y echarse a dormir,
ni siquiera invierta su tiempo en comenzarlo porque así
no se obtienen resultados.
Para usted
que está dispuesto a comenzar un trabajo continuo que lo
lleve a conseguir sus objetivos, le cuento que debe volcar su
atención a solo cuatro puntos fundamentales:
- Conocerse
a fondo. Como es su empresa y como debería ser, cuales
son sus puntos fuertes y cuales los débiles, hacia donde
quiere ir, de donde viene y a que se dedica.
- Estudiar el entorno. Saber que sucede o sucederá
en la economía o las leyes que puedan afectar su vida empresarial,
revisar las áreas peor atendidas del rubro en el que se
desarrolla, detectar las características culturales que
puedan afectarlo (para bien o para mal) y controlar los cambios
tecnológicos que se están dando o se darán
en un futuro.
- Monitorear a la competencia. Saber quienes son, cuales
son sus puntos fuertes y débiles, cuál es su estrategia
(si la tiene), ¿se le están acercando o alejando?,
¿es un rival importante para ellos?.
- Delimitar a sus clientes. Conocer a fondo las características
de los que "ya son" sus clientes y están conformes con
usted, notar las diferencias con otras tipologías próximas,
estar atento a sus sugerencias y organizar una minuciosa base
de datos de los mismos con todas sus características.
Si es capaz
de mantener controladas estas cuatro variables, las estrategias
surgirán con mucha fluidez y seguramente estarán
respaldadas por una base sólida. Por otro lado usted podrá
notar como el proceso de planificación estratégica
se instala en su empresa involucrando a todas las decisiones,
por menores que estas sean. Después de todo, como dice
el punto 3), esta no es ni la primera ni la última crisis
que le tocará vivir.
Le recomiendo
que comience con este proceso. En próximos encuentros le
hablaré del proceso de planificación en sí
mismo y los posibles caminos a seguir.
En cualquier
caso me gustaría tener su opinión y críticas
a través de mi dirección de correo electrónico:
romanhg@tutopia.com