A muchos de
nosotros se nos habla en clases de administración de la
función gerencial, se nos asignan trabajos de investigación
pero pocas veces se define con claridad la función gerencial.
Sin duda alguna es difícil de describir, en especial por
todo lo que esta implica. Es decir, no se caracteriza con exactitud
porque los altos ejecutivos no suelen supervisar tareas o manejar
tecnologías directamente. Tradicionalmente, el gerente
o ejecutivo es un coordinador, y planeador sistemático.
Sin duda alguna su función está orientada hacia
la toma de decisiones.
Gerenciar
es el arte de pensar, planear, tomar decisiones adecuadas, actuar
de manera que las cosas realizadas den resultados óptimos,
previstos y analizados con anterioridad. Por esta razón
se busca que el Gerente y Ejecutivo de hoy tengan una clara formación
racional y técnica que permita al directivo tener una capacidad
analítica para que comprenda y entienda bien los problemas.
Desgraciadamente, muchos de los directivos se vuelven excesivamente
técnicos, y mecánicos en el desarrollo de sus labores,
llevando a la empresa a la monotonía y a actividades rutinarias,
que sin duda alguna perjudican la función gerencial. Es
necesario estar en la constante búsqueda de conocimientos;
las universidades y las empresas están llenas de personas
especializadas en todo tipo de técnicas administrativas,
conocen las teorías pero al momento de enfrentar la realidad,
y aplicar esos conocimientos tan valiosos, se encuentran vacíos
de distancia entre la teoría y la práctica.
La función
gerencial exige tener una capacidad analítica y de decisión
que le permita al Ejecutivo afrontar cualquier problema, asumir
riesgos, y por supuesto liderar su empresa. No basta con tener
mil teorías en la cabeza, sino conocimientos claros que
permitan tener una visión del mundo de los negocios y la
capacidad de aplicarlos. Por esta razón es importante el
continuo aprendizaje gerencial, a través del cual el Ejecutivo
permanezca informado y aprenda a identificar los problemas, así
mismo dar soluciones rápidas y acertadas, y a la vez, establezca
un puente de comunicación con toda la parte humana de la
empresa, interactué con los demás. Esto no solo
le permite ejercer poder, sino conocer con detalle aspectos de
la empresa que desconoce. Hay que tomar en cuenta que gran parte
del conocimiento de la empresa está en la comunicación
que exista entre Gerente, ejecutivos y demás empleados;
recordar que es casi imposible gerenciar si se desconoce acontecimientos
de otras áreas y departamentos de la empresa. No se puede
manejar las cosas por separado, ya que la empresa es todo un sistema
integrado que debe trabajar con los mismos principios, tiene los
mismos objetivos y metas a cumplir.
Aquel ejecutivo
que no solo tenga, sino que a la vez demuestre sus conocimientos
y habilidades, logra reforzar su poder, inspira confianza, liderazgo
y por su puesto un alto grado de creencia para un éxito
asegurado. Saber trabajar en equipo, a través de la cooperación
y la coordinación, saber familiarizar las técnicas
de administración, y saber controlar las organizaciones
hacen del ejecutivo un excelente gerente y su función gerencial
difícilmente se pondrá en duda en los pasillos de
la organización.