Yo
no tengo problemas de desmotivación entre mis colaboradores.
Es muy común escuchar esta frase en dirigentes de empresa
en la Argentina, pero cuando se toma contacto con los empleados,
la situación real suele ser otra.
Los
gerentes están frecuentemente sometidos a grandes presiones
entre los objetivos de la empresa y las características
de sus colaboradores. Suelen estar preocupados por el cortoplacismo
que les imponen los negocios (y a veces el país), y por
este motivo prestan la atención necesaria a temas como
el que tratamos hoy, aún reconociendo que influye directamente
en su más valioso complemento: su personal.
Nos
queda claro a todos que con un grupo desmotivado es muy difícil
trabajar, y los resultados finales son infinitamente opuestos
a los de un grupo con la moral alta
La
motivación es un motor que se pone en movimiento con
estímulo.
Es
cierto que es algo interno, que parte de cada individuo y que
no se le puede decir a una persona. Ud. a partir del lunes deberá
venir motivado; también depende del entorno que los directivos
hayan logrado en su área o empresa y sobre todo, de la
atención que le hayan prestado al tema.
La
motivación del personal hacia los objetivos de la empresa
es fundamental para alcanzar el éxito
Cuando
el personal trabaja desmotivado, lo manifiesta de diferentes formas,
una de ellas es que no tiene deseos de concurrir a su lugar de
trabajo. En estas condiciones su rendimiento será deficiente,
generando él mismo más desmotivación en el
grupo. Esto suele convertirse en un círculo vicioso parecido
a este:

Si
no se revierte esta situación, inevitablemente el grupo
será afectado y en estas condiciones, ningún directivo
alcanzará sus metas.
Si
Ud. Coincide con lo que sostiene la frase inicial de esta hoja,
le sugiero que conteste las siguientes preguntas muy sinceramente:
¿Están
mis colaboradores bien informados de cuanto sucede en la empresa,
y acostumbro a reunirme con ellos periódicamente? (COMUNICACIÓN)
¿Tienen
la posibilidad de tomar decisiones? (DELEGACIÓN)
¿Son
escuchadas sus opiniones referentes al trabajo en sí o
sobre otro temas? (PERTENENCIA)
¿Los
he llamado para comentarles en que tareas se destacan? (RECONOCIMIENTO)
¿Tengo
la capacidad suficiente para reconocer que he cometido un error?
(AUTOCRITICA)
Si
pudo contestar afirmativamente a cada una de estas preguntas,
sus colaboradores reciben casi todo lo necesario para estar motivados.
Si no es así, sería conveniente una revisión
sobre lo actuado, y el desarrollo de un plan de acción
para poner ya mismo en marcha, orientado a elevar la moral de
su grupo.
Para
implementar la solución de un problema, primero hay que
reconocer la existencia del mismo.
El
verdadero líder motiva creando una visión y facilitando
los medios para alcanzarla, Son los gerentes, con sus potencialidades
s y con amplio poder de decisión, los que pueden hacer
mucho por el aumento de calidad de vida de su grupo de trabajo,
y como consecuencia por la productividad de su empresa.