3.
Utiliza el poder de tu mente. El cerebro es un gigante dormido
El
cerebro del cliente es un 'buscador de la verdad'. Necesita información
correcto para tomar las decisiones adecuadas. Olvida el esquema
clásico de la venta, ofrécele lo que pide y gánatelo.
Antes
en los cursos sobre técnicas de venta se trabajaba mucho
el argumentario, el tratamiento, de, objeciones... Se planteaban
recetas para liar al cliente, manipularlo y conseguir ventas a
corto,, plazo, Ahora, lo importante es conseguir la empatía
con el cliente, y ello con un objetivo muy claro: la venta a largo
plazo", explica Manuel
Tallada, consultor de MRC y profesor de ventas y negociación
en la escuela de negocios ESIC.
"Vender
es el arte de persuadir para conseguir que el otro se salga con,
la tuya. En mis cursos, trabajo la venta emocional. Porque hoy
día hay menos diferencias en la oferta de las empresas.
Y el cliente, ante propuestas similares, elige al vendedor que
mejor le cae", dice Tallada.
Pero,
¿cómo empatizar con el cliente?
"Con
la afinidad. La gente que nos cae mejor es la más afín
a nosotros en ideas políticas, religiosas, aficiones, gustos...
El vendedor
de antes cambiaba de chaqueta en función del cliente.
Ahora lo que se precisa es capacidad de adaptación. No
es lo mismo vender en Cataluña que en León",
enfatiza Tallada.
Recurre a la PNL
¿Cómo
adaptarnos al cliente? "Utilizando la Programación
Neurolingüística (PNL), es decir, debe s adaptar tu estilo
de comunicación al de tu interlocutor. Así te ganas
emocionalmente al cliente. No necesitas cambiar tus ideas, lo
que transformas es tu estilo de comunicar: sintaxis, vocabulario,
gestos...", añade.
Por
su parte Ángel Luis, Moraleda, profesor de Confemetal,
apunta: "La venta se cierra con emociones, incluso cuando
se trata de productos industriales. Porque lo más importante
para el cliente es su negocio o su puesto de trabajo por encima
de toda racionalidad”.
¿Hasta
qué punto hay que darle importancia al poder de la mente?
Según Francisco de Andrés, consultor de Tatum, “el
escenario donde se produce la venta es en la mente del cliente.
El argumento no lo construye el vendedor sino su interlocutor.
Hay que hacer que el otro construya imágenes mentales sin
darle los elementos, lo que requiere habilidad”.
Tony
Buzan y R. Israel, en su obra Esquemas mentales para vender mejor,
proponen al vendedor trabajar diez destrezas mentales para comunicarse
mejor:
1.Los
números. Se utilizan en los precios, descuentos, dimensiones,
medidas, cuotas de mercado, códigos...
2. Las
palabras. Son poderosas, pueden construir, bloquear o incluso
arruinar una entrevista de ventas.
3.
La lógica. Por ejemplo, se utiliza para planificar la entrevista
de ventas de manera eficiente y eficaz.
4.
Las listas. Precios, tamaños, referencias... ayudan a hacer
el seguimiento y poner orden en la información.
5.
Los detalles. Son importantes para asegurar que el cliente recibe
exactamente lo que desea: tamaño, color...
6.
Las imágenes mentales. El vendedor competente logra pintar
palabras-imágenes en la mente del cliente.
7. La
imaginación. Ayuda al cliente a sentir las ventajas de
su compra.
8. El
color. Juega un papel importante en los envases, catálogos,
anuncios y ¡en las‑entrevistas de ventas cromáticas!.
9. El
ritmo. En la conversación dé ventas, el ritmo de
la voz hace qué ésta sea interesante y digna de
recordar.
10.
El espacio. En el caso de la entrevista de ventas cara a cara,
hay que analizar el espacio entre el vendedor y el cliente. Así,
éste se aproxima porque está interesado, ose aleja
para crear distancia.
Realiza entrevistas sensuales, apela a los
cinco sentidos.
Una
entrevista de ventas sensual es extraordinariamente poderosa.
Antes de decidir comprar, los clientes necesitan imaginarse a
sí mismos utilizando el producto o servicio que van a adquirir'.
Así lo expresan Tony Buzan y Richard Israel en Esquemas
mentales para vender mejor.
La
información se puede comunicar utilizando los cinco sentidos
o una combinación de éstos. Cuanto más puedas
utilizarlos tanto más intensa será la comunicación.
Los
autores proponen tres ejemplos. En el primero, trabajas en una
pastelería y un cliente te pide bombones. En el segundo,
tratas de venderle un coche a un cliente. Y en el tercero, intentas
contratar un servicio de limpieza en seco.
| VISTA |
OÍDO |
OLFATO |
GUSTO |
TACTO |
| ·El 85% de la información
se canaliza a través de los ojos. La vista es
el instrumento sensorial más importante que tenemos.
La comunicación visual es un método muy influyente
transmisión de información y adopta muchas
formas.
·Ejemplo 1. Apelas
al sentido de la vista: "Estas cajas son muy atractivas,
están diseñadas en forma de corazón".
·Ejemplo
2. Atraes la vista del cliente hacia el cuentakilómetros
del coche: "Fíjese el panel digital de diseño
vanguardista Marca una velocidad de 280 k/h
·Ejemplo 3.
Diriges dos veces la vista del cliente hacia la blusa: "Este
sistema hará que su blusa quede tan bien que parecerá
¡sin perder el color! |
·La escucha
de la palabra hablada siempre deja huella. El lenguaje
se utiliza para expresar ideas, responder a preguntas y
persuadir. La voz, el tono, la intensidad... hacen que la escucha de la palabra hablada sea una poderosa experiencia...
·Ejemplo 1 La
tienda está ambientada con el sonido de una agradable
música de fondo y tú utilizas un tono de voz
sensible.
·Ejemplo 2.
Diriges la atención del cliente hacía el sonido
que emite el coche en marcha: "El motor ni se siente,
es tan silencioso como un ratón".
·Ejemplo 3.
Utilizas palabras que recordará bien y llevas con
musicalidad la conversación: 'Sí, por supuesto
que podremos quitarle la mancha a su blusa".
|
·El cerebro
recuerda un olor durante mucho tiempo.
Las
empresas de cosméticos lo saben muy bien: el cerebro,
recordará un aroma mucho tiempo o después
de que, eventualmente el cliente haya olvidado una conversación
o un envase.
·Ejemplo
1. El ambiente está cargado de olor dulce procedente
de diferentes aromas. Orientas el sentido del olfato del
cliente hacia el producto: "El chocolate tiene un aroma
delicioso".
·Ejemplo
2. le invitas a que se aproxime a la tapicería:
"¿Nota el "olor del cuero recién
curtido?".
·Ejemplo
3. Haces hincapié en un aspecto importante del
resultado: "Además, este tratamiento
no dejará ningún
olor químico residual en su blusa”
|
·Todas
las papilas gustativas se comunican con el cerebro.
·Piensa simplemente
en lo poderoso que es el recuerdo de una degustación
cuando descubres un nuevo sabor con el que disfrutar. Los
fabricantes emplean esta técnica continuamente, por
eso en los grandes almacenes solemos encontrar pequeños
stands en los que nos ofrecen muestras de nuevos productos.
Imagina que te ofrecen un pedacito de queso, ¿acaso
no tienes la tentación de probarlo? Ejemplo 1. Le ofreces al cliente un
bombón: “Coja uno y pruébelo Tiene el auténtico
sabor del chocolate suizo".
·Ejemplo
2. Le dices al cliente: “Conduciendo este coche podrá
saborear el lujo".
|
·Al tocar
notas una sensación y compruebas la calidad.
Si
en una tienda de ropa encuentras una prenda que te agrada,
tocarás el tejido para asegurarte de que te causa
una buena sensación al contacto con la piel y para
comprobar su calidad.
·Ejemplo
1. Animas al cliente a que sienta el tacto bombón
para confirmar además que no se derrite fácilmente:
"Fíjese en su textura cremosa y rica Podrá,
comprobar que no se ablanda al contacto con los dedos".
·Ejemplo
2. invitas al cliente a que se siente: 1os asientos
de cuero son extraordinariamente mullidos, casi puede flotar".
·Ejemplo
3. subrayas el resultado: “Podrá sentir la textura
de su blusa suave como la seda". |
El
lenguaje no verbal.
“El
entusiasmo, igual que todas las emociones, es contagioso. Si sonríes,
estás relajado y pleno de energía, tus clientes
lo percibirán. Y otro factor importante es que los clientes
recordarán al vendedor que les causó una sensación
positiva haciéndoles sentirse bien”, apuntan Tony Buzan
y Richard Israel. Ellos recomiendan, “Conviértete en una
persona simpática".
Los
expertos consultados añaden: viste con decoro, sin estridencias
y, sobre todo, con pulcritud.
Trata
de ser natural en tus movimientos, que han de ser armónicos.
Por tanto, no seas brusco ni gesticules en exceso. Y, por encima
de todo, ¡mira a tus clientes a los ojos!, con franqueza...
Cómo recordar a tus clientes y dejar huella en su memoria
Si
caes simpático a tus clientes, te llamarán para
pedirte consejo, te harán pedidos por teléfono y,
lo mejor, ¡recomendarán a sus amigos que te compren!
Habrás activado sus cerebros de un modo que no te podrán
olvidar.
Las
claves para la memoria que proporciona Tony Buzan te ayudarán
a recordar las caras y los nombres de tus clientes, de forma que
ellos tampoco te olvidarán:
·Para
recordar su nombre, pon interés en las personas con las
que tratas, Cortesía obliga...
·Para
memorizar su rostro, observa sus rasgos faciales más característicos
y trata de asociar el nombre con su cara.
·Intercambia
con el cliente vuestras tarjetas de Visita.
·Convierte
en afición la rememoración de rostros y nombres,
El poder de observación y la memoria mejoran de forma Increíble.
·Para
recordar a un cliente en concreto, revive mentalmente su recuerdo,
al menos una vez al día durante siete.
4.
Trata las objeciones
Conviértelas en oportunidades
El
vendedor debe esperar que el cliente le plantee objeciones. No
te asustes, puede ocurrir que tenga dudas o demande más
información. La clave está en tu preparación
previa a la entrevista.
“Todos,
cuando compramos, nos sentimos en el deber de poner alguna pega.
Es una reacción natural”, asegura Fernando Santillán, socio y consejero
delegado de la consultora Otto Walter España. Por su parte,
Juan Pedró, consultor de Externa,
Servicios Auxiliares de Ventas, destaca que "el primer no
del cliente es una táctica, porque sabe que estaremos dispuestos
a dar algo más".
Por
su parte, José Luis Fonollosa, director de
Taller Comercial, recalca: "Un vendedor bien formado sabe
que en la entrevista no hay objeciones. El cliente pone en cuestión
algunos aspectos pata estar seguro de que toma la decisión
acertada". En efecto, todos los expertos consultados coinciden
al señalar que las objeciones sólo demuestran que
el cliente está interesado en tu oferta y que tiene ganas
de ser convencido. Por eso, como subraya Santillán, "lo
importante es saber transformar las objeciones en ventajas. Para
conseguirlo, lo ideal es que prepares con antelación las
objeciones más comunes".
La experiencia es clave
El
profesor Ángel Luis Moraleda es implacable: «Yo no concibo ni acepto
que un vendedor me diga que el cliente tal le sorprendió
con una objeción".
Moraleda
dice que no hay nada mejor que aprender de la experiencia: “El
cliente te enseña muchísimo: fíjate cómo
reacciona cuando le haces una propuesta, cuando le gastas una
broma, valora qué tal te ha funcionado con él una
técnica de cierre. De esta forma, aprendes a aplicar lo
experimentado en un contexto diferente".
Óscar Relloso, responsable de formación
de Verdú & Ledesma, afirma: "Hay que prever las
objeciones, para dar una respuesta convincente evitando la improvisación.
Nuestra exploración correcta dé las objeciones es
una llave para el cierre de la venta". A continuación,
ofrece tres fórmulas útiles para el tratamiento
de las objeciones:
·Utilizar
las matemáticas de las ventas. Multiplicando las ventajas
y minimizando las desventajas que puede suponer una objeción.
·Guardar
un as en la manga. Esto es, una ventaja adicional de nuestro producto
que no hemos presentado durante la argumentación, pero
que en un momento dado nos pueda servir para contrarrestar una
objeción.
Utilizar
la táctica del judo. En vez de contrarrestar los argumentos
del cliente, nos apoyamos en sus objeciones. Así, nos situamos
en una posición, comunicativa próxima al cliente,
lo que facilita el entendimiento mutuo.
Cambiar de sintonía
Llegado
el momento de las objeciones, ¿cómo habría
que actuar? Santillán ‑quien opina que "en el
90% de los casos el cliente sólo espera que lo convenzas‑,
ofrece estos consejos genéricos: "Salva el clima cordial
a toda costa; sé honesto en tus planteamientos; hazle ver
la cara positiva del asunto; contrapesa con argumentos a favor,
o acepta la objeción sin más, y continúa
la entrevista de ventas
Otra
recomendación, ésta de Juan Pedró. Cuando
el cliente haya presentad o la objeción, puedes contestar:
"De acuerdo. Y si lo consigo, ¿puedo dar por hecho
su pedido?". Después, apunta, "lo mejor es guardar
silencio. En estos casos el que habla primero es el que cede".
Como
Pedró, Moraleda considera que el silencio es oro: "Hay
una regla de oro en el proceso de ventas que no se cumple nunca.
En una entrevista, el vendedor debe hablar en tomo al 20% y el
cliente el 80% restante. Igualmente, jamás deberá
dar un no rotundo, hay que dar explicaciones, ofrecer alternativas,
opciones..."
| Tipos de objeciones y cómo afrontarlas.
Las
objeciones aparecen en el cliente por diferentes razones,
la mayoría de origen emotivo. Las personas muestran
una vacilación natural a tomar una decisión,
casi siempre por miedo a comprometerse o a cometer un error
irreparable", explica Rafael Muñiz, director
de la consultora RMG & Asociados y autor de Marketing
hoy.
El
vendedor debe mantenerse tranquilo y no considerarlas como
un ataque personal. Escuchará las objeciones hasta
el final para distinguir las verdaderas o lógicas
‑dudas, malentendidos, desventajas‑ de las falsas
o psicológicas ‑evasivas, pretextos, excusas,
prejuicios...
Pretexto.
Se
llaman también barbas postizas o antifaz, porque
ocultan las verdaderas objeciones: "Tengo muchas existencias",
"es demasiado caro", "mis clientes nunca
me piden eso", "es demasiado juvenil"...
·Averigua
si el cliente tiene algún motivo para mentir, aunque
el más frecuente suele ser la falta de capital. Seguro
que se trata de excusas; insiste, trata de sonsacarle cuál
es la verdadera objeción para utilizar la estrategia
ad hoc.
Prejuicio.
Son
idea o juicios preconcebidos que el cliente tiene hacia
la empresa, el producto o incluso el vendedor, motivados
en ocasiones por anteriores experiencias negativas. El problema
es que este tipo de objeciones no se expresan, por lo que
resultan sumamente difíciles de tratar.
·Técnica. Hazle preguntas abiertas
(que no den lugar a una respuesta de sí o no) para
que hable y poder descubrir así cuál es la
verdadera causa de su actitud.
Duda.El
cliente es escéptico, duda de que el producto le
vaya a proporcionar el beneficio que el vendedor dice, aunque
le gustaría que así fuera.
·Técnica.
Generalmente, cuando un cliente no se cree el beneficio
del producto que le vendes es porque, en realidad, le parece
una ventaja demasiado grande. Por tanto, tienes que ser
capaz de demostrarle que lo que dices es verdad. Para ello,
utiliza un argumento de prueba o demostración.
Malentendido.
Nace
de una información incompleta o porque el cliente
cree que el producto tiene una desventaja que en realidad
no existe.
·Técnica.
Averigua por qué opina así. Si está
mal informado, abstente de hacer comentarios del tipo "pues
quien le ha informado no tiene ni idea" ‑puede
haber sido su novia‑. Reformula la objeción:
"Si le he entendido bien, usted estaría dispuesto
a..."; verá que le escuchas con atención.
Después, aclárale el malentendido.
Desventaja
real. Puede
ser el resultado de que el producto no ofrece un beneficio
que el cliente considera importante o de que hay algo en
tu oferta que le desagrada. Casi siempre suele ser el precio.
Técnica.
Hazle preguntas para determinar exactamente el alcance de
la objeción. A continuación, pon de relieve
otros beneficios para compensar la desventaja. Podrás
limar las diferencias entre el precio que él estaba
dispuesto a pagar y el que tú le ofreces. |
Seis fórmulas para cerrar. Y después... ¡'vacuna'
al cliente!
Juan
Pedró Martí, director de Externa, Servicios Auxiliares
de Ventas, recomienda siete fórmulas de cierre: 1 Obtener
la conformidad en detalles pequeños: "¿Se
lo enviamos de color verde?", o "¿Necesita también
que le enviemos los tornillos?".
2
Restringir la elección. A veces, el cliente duda porque
tiene ante sí varios productos. En tal caso, lo mejor es
ir eliminando alternativas, hasta dejar dos: "¿Quiere
usted la blanca o la naranja, 0 se lleva las dos?"
3
Presentar ventajas e inconvenientes. En un papel dibujamos
dos columnas para ambos conceptos. El vendedor escribe las ventajas
y el cliente los inconvenientes. Dado el normal desequilibrio,
será fácil conseguir el pedido.
4
Actuar como si el pedido ya estuviese hecho. El vendedor termina
de rellenar la hoja de pedido, de acuerdo con lo hablado durante
la entrevista de venta, y se lo da al cliente para que lo firme.
5
Solicitar directamente el pedido. El vendedor le dice al cliente
abiertamente: “Por favor, puede firmar aquí", o bien‑.
"Ha llegado la hora de hacer el pedido".
6
Suplicar. Esta fórmula de cierre apenas es utilizada
por los vendedores. Sin embargo, los que recurren a ella obtienen
muy buenos resultados, El comercial acude a ver al cliente a últimos
de mes y le dice: "Por favor, cómpreme ahora porque,
si no, no voy a cumplir mis objetivos y mi jefe me va a despedir”.
Por
último, una vez que el cliente ha firmado la solicitud
de pedido, Pedró recomienda vacunar al cliente contra las
críticas que pueda recibir de su entorno profesional, familiar...
dándole argumentos para que él pueda rebatirlas.
5.
Busca tu automotivaciónSólo así podrás progresar
a diario