|
¿ERES
UN BOBO?
Dicho así,
la pregunta es un poco dura. Pero todavía lo es más
cuando nos enteramos de que casi todos los que trabajamos en Internet
somos unos "BoBos".
Porque el prototipo
del BoBo es un universitario, en muchos casos con un Master, que
domina varios idiomas, trabaja en el sector de las Nuevas Tecnologías
y gana el suficiente dinero como para vivir con comodidad.
Pero eso nos
es todo, porque otras señas de identidad de los BoBos es
que son informales en el vestir, utilizan frecuentemente zapatillas
de deportes, pantalones vaqueros gastados, llamativas camisetas
y gorras, siguen una dieta sana (agua mineral y zumos de frutas
en lugar de whisky, ensaladas para comer y cereales para desayunar),
les gusta viajar a lugares exóticos y no presumen del dinero
que ganan. Y por si todo eso fuera poco, se divierten con su trabajo.
Son consumistas
pero no hacen ostentación, y prefieren comprar aquello que
les gusta, aunque sea caro, sin mirar la marca. Y en cuanto a los
adornos que eligen para sus casas prefieren los procedentes de culturas
tribales (artesanía inca, tallas africanas, alfombras orientales
y cosas similares).
En contra de
lo que su nombre pudiera indicar, los BoBos son inteligentes, más
que la media de los mortales, les interesen los temas ecológicos
y humanitarios, suelen colaborar con las ONG's, se parecen a los
hippies en su filosofía de "unión con la naturaleza",
y frente a la falta de escrúpulos de los yuppies no piensan
que el dinero sea lo más importante.
Este podría
ser el retrato robot de un BoBo, denominación procedente
¡cómo no! de los Estados Unidos, en donde ya empieza
a tomar carta de naturaleza esta nueva generación de "bohemios
y burgueses", de ahí su nombre (bohemians & bourgeois).
Estos profesionales,
nacidos al amparo del boom de las Nuevas Tecnologías de la
Información, son los que han destronado a los yuppies de
Wall Street, aquellos jóvenes que se hicieron millonarios
en dólares al amparo de la especulación bursátil.
Sin embargo, los BoBos son una mezcla de culturas que refleja las
contradicciones de nuestra sociedad, tratando de conjugar solidaridad
con globalización, y defendiendo la sofisticación
de las Nuevas Tecnologías, que son su mundo, con la defensa
de la antigua cultura artesanal.
Lo único
cierto es que esta nueva "burguesía bohemia" de jóvenes
profesionales empuja con fuerza y, a no tardar mucho, esta moda
se asentará en nuestros entornos hispanos al igual que sucede
con todo lo que viene de EE UU. (Después de triunfar el "fast
food" o comida basura, todo es posible).
La gran pregunta
es si los que hablamos este hermoso idioma que es el español
nos atreveremos a autocalificarnos con el mismo nombre que utilizan
los norteamericanos.
Yo, por mi parte,
propongo dejarles a ellos la exclusiva de ser los auténticos
"BoBos".
|