|
|
Ins
and outs del e-commerce para 2002
Aunque parezca lo más alejado
del mundo al universo 'punto.com', lo cierto es que el popular cómico
mexicano 'Cantinflas' tenía toda la razón del mundo
cuando decía "ahí está el detalle". Y es que
en el detalle está la gran diferencia. Y en el comercio electrónico
el detalle es esencial para los internautas, y en el cultivo del
detalle debe centrarse el esfuerzo de los marketeers y de los propios
cibercomerciantes. Tomando como dato los distintos estudios publicados
durante las pasadas semanas por consultoras como Jupiter, IPro,
Nielsen//Netratings y otras, hemos hecho una pequeña selección
de las cosas que se consideran 'in' y de las que se consideran 'out'
para el comercio electrónico en 2002 con el fin de tener
siempre a mano un pequeño recordatorio que nos ayude a analizar
y planificar nuestra gestión online.
A juzgar por lo que manifiestan los usuarios y los emprendedores
encuestados, sobretodo en los EE.UU., las cosas que más se
aprecian y que más ayudan a que una transacción comercial
electrónica pueda cerrarse con éxito tanto para el
comerciante como para el vendedor son las siguientes:
Implementar una estrategia multicanal, ofrecer al cliente
la posibilidad de comunicarse en tiempo real con la tienda mediante,
por ejemplo, una línea telefónica o un contact center
de apoyo.
Responder los e-mails lo antes posible. De hecho, en el mismo
día. Esto resulta especialmente vital para los cibercompradores
que efectúan sus compras desde su lugar de trabajo. Para
ellos es esencial obtener una respuesta en el mismo entorno en el
que han efectuado la compra. Aquellas tiendas que consiguieron dar
una respuesta a sus clientes vía e-mail dentro de las 12
a 24 horas siguientes a la compra o a la petición de información
y ayuda por parte de los mismos, están entre las que fueron
puntuadas por éstos con la mayor tasa de satisfacción
de compra.
Mensajes claros y atractivos. Y no sólo en lo referente
a los anuncios o las promociones, sino también en la forma
en la que, con el texto, se ayudan y acompañan las funcionalidades
del site dispuestas para que el cliente pueda realizar sus compras.
La información debe ser explicativa, clara, debe estar bien
visible y debe incentivar la interactividad y la curiosidad del
visitante por saber cómo funciona la tienda y qué
puede esperar de ella en términos de servicio o de información
sobre el producto y la marca que están a la venta.
Una buena clasificación del producto. Esto también
ha sido de lo más 'in' en esta temporada. Es esencial que
el producto sea encontrable, en especial en las tiendas que venden
un gran volumen de referencias o en los sites comerciales online
de las tiendas 'birck and mortar'. La ubicación del producto
o servicio debe ser intuitiva y ordenada, y la clasificación
debe tener una lógica adecuada a la necesidad del cliente,
y a la correlación de dicho producto con otros servicios
disponibles en la tienda virtual. Un ejemplo clásico de lo
difícil que resulta, a veces, lidiar con este problema de
usability lo tenemos en las tiendas de ventas de discos online
y de software. Aquellas que ofrecen un esquema más sencillo
y racional son las que más facilitan al usuario encontrar
el producto o la información que busca sobre él.
Interactuar de forma síncrona con el cliente. Es,
simplemente, aprovechar al 100% todo el potencial del canal internet
antes de recurrir, como refuerzo, a las estrategias multicanal,
que son, desde luego, también muy efectivas, pero más
costosas. Una de las mejores formas de lograr una comunicación
síncrona con el cliente mientras navega es implementando
un chat online. En la pasada temporada navideña esta funcionalidad
ha permitido cerrar ventas, aclarar dudas a los clientes o ayudarles
en el uso de las herramientas de compra online. Incluso aunque la
venta no se cierre en una primera visita, el recuerdo de este apoyo
e interés harán que el site entre en las preferencias
del potencial cliente online una vez que haya madurado su decisión
de compra.
Entrega gratuita a domicilio. Esta ventaja, junto con
un precio competitivo ha sido, al menos en los EE.UU. lo que ha
motivado fundamentalmente a los compradores a decidirse por las
tiendas online. En España, algunas tiendas como Discoweb
también aplicaron esta política, mediante un vale
de descuento, a sus clientes de compras anteriores, de tal suerte
que les fidelizaban ofertándoles un descuento en el precio
que, en la práctica, suponía no pagar los costes de
entrega a domicilio.
Aunque esta política supone un coste para las empresas, muchas
compañías han sabido afrontarlo mediante la relocalización
de recursos en sus estrategias de márketing, invirtiendo
más en rentabilizar clientes ya adquiridos que en campañas
masivas. Otras han detraído costes de la distribución
o de la gestión de stocks y también han reinvertido
dichas cantidades en políticas de abaratamiento de costes
de entrega. En los EE.UU. y en el Reino Unido, además, la
gratuidad, junto con la entrega en el plazo previsto, han sido dos
de los elementos que más han contribuido a mejorar la percepción
de satisfacción de compra de los internautas.
Confirmación por e-mail de los envíos. Este
es otro de los aspectos que más satisfacción han producido
entre los usuarios. Que la tienda virtual les informe del momento
concreto en el que su envío ha salido y de cuánto
tiempo de media suelen tardar en llegar a sus domicilios. Si el
cliente ha escogido la modalidad de pago contrareembolso, esto le
permitirá hacer provisiones para pagar en el momento en que
el producto llegue, igualmente, el cliente ya sabe para cuándo
puede contar con el producto en su domicilio o cuándo llegará
este a su destinatario si se trata de un regalo. Esta previsibilidad
es muy apreciada y resulta confortable.
Acceso al 'histórico' del pedido. En relación
directa con lo anterior, otra de las prestaciones de las tiendas
virtuales que más demandan los clientes y que más
agradecen es la posibilidad de consultar en qué situación
se halla su pedido de compra, si está en stock y cuándo
se prevé su envío a destino. Igualmente, en esta funcionalidad
los clientes demandan también la posibilidad de cancelar
el pedido en cualquier momento antes de que sea 'embarcado' para
su entrega. Dicha necesidad de cancelación no necesariamente
tiene que ver con la insatisfacción con la empresa, sino
más bien con imprevistos y cambios de opinión del
cliente que, entienden, la empresa debería asumir y manejar
con toda diligencia, sin costes adicionales ni repercusiones negativas
para futuras compras.
Pedidos con coste de devolución pre-pagado. Aunque
esto no es muy habitual en los países del sur de Europa o
en los Iberoamericanos, sí que lo es en los países
anglosajones y un poco también en Francia, mucho más
habituados a la compra por catálogo, desde antes de la era
del comercio electrónico.
Una de las garantías tradicionales que dan las empresas de
venta a distancia es que el cliente puede devolver el producto si
no está satisfecho, en particular, por cuestiones de calidad,
de plazos de entrega o de confusión. A veces el cliente se
equivoca y adquiere un producto de características que no
son las que precisaba. talla, calidad de materiales, especificaciones
técnicas, etc. Esto no siempre es fácil de tener claro
cuando la compra se hace a distancia u online, por lo cual, las
empresas del sector, tradicionalmente, asumen el coste de re-envío
de los productos devueltos. Los usuarios no esperan menos de internet
y esta práctica, en conjunción con las anteriores,
también puntúan en los índices de satisfacción
de clientes.
Beneficio mutuo perceptible. Esta variable es, quizás,
la más subjetiva de todas. Se trata de que el cliente perciba
y entienda, según sus propias valoraciones, que la compra
online le ha reportado un beneficio directo. No siempre en términos
de precios, que suele ser lo más importante, también
en términos de tiempo, de oportunidad y de facilidad, por
ejemplo, cuando se compra algo para regalar a alguien y la cibertienda
no sólo ayuda en la toma de decisión de compra, sino
que, además, "se encarga de todo": pedido, envío,
entrega y eventuales devoluciones.
Otro aspecto del beneficio está en el asesoramiento y el
acompañamiento en la compra, y en la atención post-venta,
en que el cliente sienta que siempre tiene cerca la tienda, basta
con sólo acceder a su ordenador o dispositivo móvil,
y que esa cercanía se traduce en accesibilidad, transparencia
y comunicación. Aquí es donde las tiendas virtuales
más 'in' han conseguido los avances más notables en
esta temporada en comparación con años anteriores.
Bits y ladrillos. Hay que reconocerlo: las tiendas que
más han crecido en cuota de mercado en las ventas online
en los últimos tres meses son las que tienen en su origen
un negocio offline, y aquellas que combinan ambas cosas, sabiendo
utilizar la red hábilmente como un canal complementario de
ventas y como un espacio para posicionar su marca como algo moderno
y avanzado frente a su competencia de 'allá afuera'. Simétricamente,
también se han beneficiado las tiendas tradicionalmente online
que han puesto en marcha iniciativas offline de captación
de clientes y hasta de comercialización.
Para el usuario, lo más 'in' esta temporada ha sido poder
hacer todos los preliminares de la compra desde la pantalla de su
PC, cómodamente sentado en su casa, en el trabajo, de viaje
o en un sitio público: obtener información, comparar
precios, consultar inventarios y disponibilidad, apuntarse a programas
de fidelización, gestionar la compra de regalos de empresa
o para amigos, etc. Y, finalmente, si lo prefiere, acercarse directamente
a la tienda y comprar el producto viéndolo y tocándolo,
o simplemente, para comprobar que todo es tal y como lo ha podido
ver online, para, posteriormente, encargarlo por internet en el
momento que considere más oportuno.
Esta maleabilidad y las empresas que han sido capaces de adaptarse
a ella y responder de forma eficaz son lo más 'in' de la
temporada y tienen las mejores opciones para hacer de 2002 un ejercicio
brillante de consolidación de su modelo de negocio.
Por contra, entre lo más 'out', nos encontramos con algunas
viejas prácticas y experiencias del e-commerce
Entre otras, confirmar un pedido de compra y luego descubrir que
no va a estar en stock y notificarlo al usuario días después.
No contar con una línea de atención telefónica,
o no dejar claramente especificados en ningún lugar del site
unos datos de contacto offline inmediatos para el cliente. En el
caso de las compras navideñas, que tienen tiempos de entrega
necesariamente rápidos, en especial, en los centros urbanos,
lo más 'out' es que el cliente reciba por e-mail la confirmación
de salida de su pedido después de que éste le haya
sido entregado.
Otras prácticas que no tendrán buena acogida este
año son el cobro por el envío, entendiendo como tal
que el envío del producto en realidad se utiliza para camuflar
el precio real final del mismo, no disponibilizar el 'histórico'
del pedido para que los usuarios puedan consultar en qué
estado se encuentra, y no cuidar el trato final que recibe el cliente
por parte del proveedor logístico que, aunque se trate de
una empresa colaboradora o subcontratada, es, en esencia, la única
cara 'realmente' visible de nuestra empresa a ojos del cliente.
Aparte de estas consideraciones relativas a la logística,
lo 'out' también tiene que ver con los problemas de usabilidad
de muchos sites. Contar con imágenes de pobre resolución
o demasiado pequeñas como para poder apreciar detalles esenciales
de los productos, procesos de compra farragosos, páginas
que se descargan con errores, no utilizar certificados de autenticación
o servidores seguros (la gran asignatura pendiente de muchas cibertiendas
ibéricas e iberoamericanas...), lentitud en la descarga,
servidores con poca capacidad que se saturan en momentos de punta
de pedidos, etc... todo lo que incomode o haga perder el tiempo
al potencial cliente es absolutamente algo 'out'.
También hay muchas cosas 'out' en el proceso de venta y en
la atención post-venta. Así, no dar facilidades de
pago tales como créditos, pagos aplazados o distintos medios
de pago, no dar bonos de regalo para facilitar la compra de regalos
de empresa, no contar con un equipo de atención post-venta
con capacidad de absorber toda la demanda de preguntas y de atención
que pueden plantear los usuarios, en particular, en fechas especiales
como fin de año, vacaciones, día de los enamorados,
etc, etc.
En fin, que aunque la frase tenga ya sus buenos cuarenta años,
el Sr. Mario Moreno, Cantinflas, no estaba nada desencaminado cuando
decía aquello de "hay está el detalle" para explicar
por qué las cosas a veces no son lo que parecen y a veces,
en cambio, nos sorprenden por no parecer, precisamente, aquello
que son.
|