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La
4ª cara...entorno de desarrollo de aplicaciones
Los que habéis
leído mis columnas sabéis que me gusta citar a Walid
Mougayar y a su forma de definir Internet como un entorno de cinco
caras (Economía de red, medio de comunicación, mercado,
entorno de desarrollo de aplicaciones, entorno transaccional global)
La 4ª, el que Internet es también un entorno para el desarrollo
de nuevas aplicaciones, está cada día más claro.
He podido seguir
Internet desde cuando tenía apenas 100.000 ordenadores conectados.
Hoy, con más de 65 millones de ellos conectados entre si,
Internet se parece más y más al propio cerebro humano
en donde centros neurálgicos independientes aprovechan las
múltiples conexiones del cerebro para procesar movimiento,
visión, tacto, olfato...Internet es cada día más
un entorno de desarrollo de nuevas ideas apoyadas por programas
inteligentes que han aprendido que los 100 millones de ordenadores
que tendremos pronto conectados a Internet, más los cientos
de millones de otros equipos (PIM´s, Teléfonos móviles,
elementos de la casa...) que irán poco a poco competiendo
con los PC´s en su acceso a la red, permiten la creación
de nuevos entornos de distracción, trabajo y proceso que
nada tienen que ver con los habituales del mundo físico.
Este tipo de
aplicaciones, todavía de primera generación, nos permite
mejorar la forma en la que organizamos nuestra vida, interactuamos
con los demás y generamos entornos de comunidad y trabajo
que, basados en Internet, son accesibles desde cualquier parte del
planeta en donde haya un acceso a la red.
Aunque estamos
hablando de una verdadera multitud de nuevos programas, quisiera
empezar aquí con una división que me parece útil
para poder enjuiciar esta nueva ola de Internet que empezó
con Hotmail e ICQ pero que no cesa desde entonces.
En primer lugar
tenemos programas que mejoran la organización de nuestro
trabajo y de nuestros intereses en la red. Un buen ejemplo es http://www.thebrain.com/,
un programa que nos permite organizarnos siguiendo pautas más
típicas del cerebro humano, que organiza por similitudes
y referencias cruzadas, que con el clásico sistema de carpetas
al que nos ha acostumbrado Windows. Otra muestra es http://www.invention-machine.com/home.cfm,
un programa que nos permite mejorar el trato semántico de
los contenidos con el objetivo de mejorar las búsquedas y
utilizar al máximo los recursos internos y externos de Gestión
del Conocimiento.
También
existen los sistemas de apoyo de todo tipo. Empresas como http://www.serviceware.com/home.asp,
que ofrecen sobre Internet sistemas de atención al cliente
y nuevas formas de organizar el soporte al mismo. O como http://www.motive.com/index.html,
que compiten ya con los CRM´s tradicionales.
Nuevas formas
de utilizar el correo electrónico como
http://www.tacit.com/, o como http://zaplet.zaplet.com/index.jsp,
que permiten, desde el propio correo electrónico, mantener
conversaciones o gestionar proyectos
. En definitiva,
nuevos servicios sobre Internet que, como en el caso de http://www.halfbrain.com/,
permiten la utilización, en este caso, de hojas de cálculo,
y en otros, tratamiento de texto, presentaciones, etc...
Sin embargo,
los programas que realmente están utilizando al máximo
el poderío de una red de millones de ordenadores conectados
entre sí son programas que, como Napster, http://www.napster.com,
permiten a cientos de miles de usuarios compartir millones de discos
duros de todos los voluntarios que participan en una cadena de distribución.
En este caso de música.
El comercio
electrónico no ha hecho más que empezar y, con la
desaparición de Boo.com, tiene su primer gran fracaso. Sin
embargo, lo que no me cabe la menor duda es que, nuevos tipos de
programas informáticos, permitirán la creación
de multitud de nuevas formas de comercio electrónico que
nada tiene que ver con el existente en el mundo físico.
Este tipo de
nuevos sistemas informáticos, a medida que permitan mayor
interacción entre los clientes y las empresas, generarán
entornos de comunicación más abiertos y mejor gestionados
que añadirán una nueva dimensión al comercio electrónico
y le ayudarán a buscar su lugar, menos en competencia con
el clásico, que generando una nueva forma de hacer negocios
y tratar a los clientes como parte de la empresa misma.
No se trata
de ofertar lo mismo que las tiendas físicas y, si es necesario
que el producto final sea el mismo, creando una vivencia diferente
que haga que el público objetivo -que nunca será la
totalidad- entienda que existe un alto valor añadido diferencial
por comprar directamente por Internet.
A menos que
lo consigamos, no existirá un mercado de alto crecimiento
como el que se espera. En el fondo, nadie puede esperar que el cliente
acepte una menor garantía que de la tienda física,
peor precio o menor calidad. La diferenciación pasará
por poder tratar a cada cliente de forma individual, permitirle
que interactúe con nosotros y que pueda observar como sus
propuestas y comentarios son atendidos inmediatamente.
David Weinberg,
http://www.rageboy.com,
lo pone muy claro cuando habla de "iniciar conversaciones" y de
que para poder iniciarlas es necesario "participar de una comunidad"
y disponer de unos seres humanos que se comuniquen con los clientes
y les enlacen en conversaciones, distraídas y amplias que
permitan que nos comunique lo que en realidad espera de nosotros
y de nuestra empresa.
Los famosos
"círculos virtuosos" de los que habla tanto Kevin Kelly,
editor de la revista WIRED, http://www.wired.com.
Todos ellos empiezan por crear un entorno de diálogo con
el cliente, en el que éste participe y colabore con nosotros
para generar mejores productos y servicios... desde su perspectiva
claro. No siempre su perspectiva y la de nuestro departamento de
marketing coinciden...y, se lo aseguro, la del cliente es la que
debe prevalecer.

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