home la empresa nuestros servicios sala de prensa contacte master-NET  
  Última actualización 05-11-2007 Publicación sobre marketing, publicidad, e-commerce, diseño y promoción en Internet  
ISSN 1576-9003

Esta web ha sido certificada con el sello de la Agencia de Calidad de Internet (IQUA)
Suscríbete GRATIS a nuestro Boletín y sigue nuestro Curso de Marketing on-line (ver muestra)

*todos los campos son obligatorios
| Modificación | Baja |
La Redacción
Página principal de Master-NET
Noticias atrasadas
Boletines atrasados  
Artículos  
Diccionario de Marketing
Notas de Prensa
Colabora con Nosotros
Suscripción al Boletín
Nuestros Titulares en tu web
Anúnciate en Master-NET
Columnas de Colaboradores
Pensamiento Naranja
por Emilio Pila
Nueva Ágora
por Raymundo Castillo Bautista
Estrategias de Marketing - AN
por Lic.Cristián Sosa
Posicionamiento en Buscadores
por Fernando Maciá
Directivos para el cambio
por José Enebral
Columna de Rodolfo Carpintier
por Rodolfo Carpintier
Casos Prácticos de Marketing Online
por Francisco Segura
Las claves del e-marketing
por Emarketeer.net
Derecho e Internet
por Javier Hernández
Formación para el Directivo actual
por varios autores
Éxito en Internet
por Andrés Berger García
Empresa y Empresarios
por Daniel Cestau
Estrategias en la Red
por Abel Chica
Estudios sobre marketing
Diversos autores
Liderazgo y Excelencia
por Daniel Tigani
Fideliza y crecerás
por motivaZiona
Foro Internacional de Marketing
por Rafael Muñiz
e-mail Marketing
por Ignacio Martínez
Nuevas Tecnologías en la empresa
por Eduardo Navarro
Temas legales en la Red
por Legalia
Marketer: Una visión estratégica
por Lic. Horacio Marchand
La Columna de Álvaro Mendoza
por Álvaro Mendoza
Marketing en buscadores
por Seolución
Negocios en Internet
por Manuel Trincado
Mercadotecnia
por Yolanda G. Núñez Palacios
Más allá de la presencia en la web
por Tina Berger G.
La Columna de Serprimeros
por Omar Castellá Muñoz
Psicología y Usabilidad
por Eduardo Manchón
La Psique de la Publicidad
por Mariana Hernández
Reflexiones para emprendedores
por Dr. Alberto D.R. Salinas-Goytía
Columna de David González Rangel
por David González Rangel
Recursos Humanos
por Tea-Cegos
Relaciones Públicas Hoy
por Octavio Rojas
Seguridad On-line
por Varios Autores
Novedades Tecnológicas
por Redacción
Thinking Heads
por Thinking Heads
Tribuna de Opinión
Opiniones y predicciones sobre el comercio electrónico e Internet
Usabilidad en la Red
por César Martín
Visión de las relaciones públicas
por Lic. Antonio Di Génova
Servicios gratuitos
Calendario de eventos
Libros Recomendados
Recurso y enlaces 
Diccionario de e-mail Marketing 
Ofertas de Empleo 
Prensa Internacional
- Marketing
- E-business
Crucigramas
Columnas Canceladas
Marketing de Afiliación
por Lluís Sabata
La columna de Alain Jorda
por Alain Jorda
La Columna del Consultor
por Celina Behrensen
El Dedo en la Llaga
Por Luís Camacho
e-Learning
por QS Media
Entrevista del Mes
por Infoemprendedores
Práctica el éxito
Por Oscar Vega
Nombres de dominio - Servicio de recuperación -
por Legalia
Columna de Libre-Comercio.com
Por Libre-Comercio
Permission Marketing
Por Álvaro Campuzano
Buscando el Click
por Gracia Sánchez

Master-NET ha seleccionado especialmente para tí una serie de libros que te ayudarán a lograr el éxito en Internet

Si lo prefieres puedes realizar tus propias búsquedas en AMAZON

Search Now:
In Association with Amazon.com


¿Te gustaría insertar publicidad en
Master-NET ?

- T A R I F A S -
- I N F O R M A T E
-

Todos los contenidos de estas páginas pertenecen a © Master-NET.
Master-NET (www.master-net.net) es una publicación dedicada a ofrecer noticias, contenidos y recursos de marketing, comercio electrónico, publicidad y promoción en Internet.
Suscríbete gratuítamente a nuestro boletín y sigue nuestro curso de marketing online.


Saborear el vino, saborear la vida, saborear el trabajo


Por: José Enebral Fernández

“El precio del vino no está tan determinado por la excelencia del producto, como por el coste del marketing ”. Me quedé con ésta y otras declaraciones de Miguel Brascó, un respetado enólogo y escritor argentino, en una entrevista que leí en el magazine de Aerolíneas Argentinas, durante un vuelo reciente a Buenos Aires, desde Madrid. “El precio del vino es arbitrario”, decía también este singular experto. Yo me detuve en estas declaraciones porque siempre me ha gustado encontrar buenos vinos a mejores precios, y saborear el vino y el descubrimiento.

Aquel vuelo a Buenos Aires no se me hizo tan largo después de todo. Hacía el viaje para disertar sobre la intuición de los empresarios en unas interesantes jornadas que organizaba, como cada año, José María Quirós en el hotel Hilton. Llegué a Argentina esperando poder degustar, al menos un poquito, sus buenas carnes y sus buenos vinos: apenas disponía de tres días. Pero dedico estos párrafos al marketing del vino, y concretamente a algunas ideas desplegadas por Brascó.

Yo, efectivamente, en mi interés por la relación calidad-precio, había conseguido en España, hace unos 10 años y por ejemplo, algunas cajas de los primeros Alión (del 91 y 92) a unos 8 ó 10 euros la botella, y descubierto también vinos muy atractivos a precios bajos, procedentes de muy distintas regiones de nuestro país. Recuerdo, entre otras aventuras enoturísticas, haber conducido hasta una bodega de Camarena para comprar una caja de un vino que nos recomendaba Carlos Delgado; pero también recorrí con mi mujer diferentes zonas vitivinícolas en los años 90, siempre buscando caldos atractivos a buen precio (por debajo de los seis euros, entonces mil pesetas). Naturalmente, estuve en los años 80 y 90 asociado a distintos clubes de vinos, lo que resultaba sin duda recomendable (ahora consumo bastante menos, y además son otros tiempos).

“Si yo tengo una bodega —decía Brascó en la entrevista de Norberto Dupesso— que, por marketing, mucha publicidad y un gran esfuerzo pongo de moda, un vino de 10 pesos lo venderé a 100 y la gente lo pagará. Ahora, cuando tomas un vino, no estás tomando vino, sino ese vino más la poesía que lo rodea”. Naturalmente —pensé yo—, si uno desea rodearse de poesía debe pagarla, pero yo prefiero pagar por el vino el precio justo. “Siempre —continuaba Brascó— hay que comprar vinos que cuesten menos de 30 pesos (por debajo de 8 euros, al cambio, pensé yo...); los que valen más están pensados para la exportación”.

Creo que en España, donde tenemos muy buenos caldos y a muy interesantes precios, también puede haber precios disparados por el marketing (o por otras razones); de ahí mi satisfacción añadida al descubrir relaciones calidad-precio especialmente buenas. Al respecto de la calidad hay, diría yo, que saborear más el vino, intentando descifrar todas sus cualidades, materializando todo su potencial de satisfacción.

Este año 2006 ha aparecido, por cierto y ejemplo, un nuevo vino en Navarra, Pago de Larráinzar (la bodega es propiedad del conocido financiero Miguel Canalejo), que creo que sale al mercado a unos 25 euros la botella, y tal vez lo compraría si lo encontrara; supongo que, tratándose de una nueva bodega, el alto precio debe corresponderse, casi todo él, con la calidad ofrecida (salvo que, como sugería Brascó, estuviera pensado para la exportación...). Lo he leído en Cinco Días : “Es un tinto moderno y fácil de beber. Tiene una nariz no muy intensa, aunque denota buenos aromas de fruta madura y tostados de madera (pimienta, ahumados, café)”.

La extrapolación

He querido destacar la importancia de saborear —y oler: algo que se nos olvida— el vino, de disfrutar sus cualidades, de obtener el máximo beneficio del precio pagado; aquí es donde conecto con mis textos más habituales sobre el individuo, su desempeño profesional y la calidad de vida. Aquí es, en efecto, donde extrapolo para predicar el saboreo —que no la complacencia— en nuestra vida y nuestro trabajo. Hemos de saborear más y mejor los buenos momentos, los logros, las relaciones, las cosas bien hechas, tanto en el trabajo como en lo demás.

La diferencia entre saborear un buen vino y beberlo pensando en otra cosa resulta abismal; no parece tener mucho sentido elegir un buen vino (y pagar una alto precio) si no vamos a saborearlo debidamente. Del mismo modo, nuestra vida —familiar y laboral— va perdiendo atractivo si no la saboreamos. A menudo, obsesionados con los fines perseguidos pasamos de largo por el aquí y el ahora, y nos perdemos parte de la vida. La atención es ciertamente un recurso limitado y, para prestársela a los fines, se la restamos a veces a los medios; pero a aquéllos se llega a través de éstos y no de otro modo.

Las ventajas de gestionar debidamente la atención son muchas, y apuntan a una mayor efectividad personal y una mejor calidad de vida. Podemos tomar la copa de vino de modo automático o rutinario mientras pensamos en otra cosa, como también podemos dirigirnos de modo rutinario o mecánico a un cliente o a un colega, o conversar sin comunicarnos realmente, o leer un documento sin extraer el correcto significado de los significantes. Podemos llevar una vida con presencia auténtica (mindfulness), o vivir fuera de nosotros mismos, a cierta distancia; pero parece más recomendable lo primero.

Lo ventajoso es vivir cada momento con la presencia necesaria. Cuando ponemos suficiente atención en lo que hacemos, favorecemos la sinergia entre la inteligencia racional y la intuitiva, catalizamos el flujo autotélico (recuerden a Csikszentmihalyi) y, desde luego, damos curso a todas nuestras capacidades: facilitamos su materialización. Si, después de haber invertido tanto en nuestro desarrollo como seres humanos y como profesionales, actuáramos mecánica o rutinariamente en nuestro trabajo, sería un lamentable desperdicio.

Surgen grandes/p>

Surgen grandes y pequeños logros que saborear cada día, si ponemos suficiente atención en el aquí y ahora: conseguimos que alguien nos ayude y le damos las gracias; conseguimos, nosotros mismos, que alguien nos sonría y nos dé las gracias; llegamos a un acuerdo con clientes o proveedores bajo el prisma del ganar-ganar; contribuimos a que nuestra área de trabajo funcione con sinergia y efectividad en un determinado proyecto; alcanzamos los resultados esperados tras un esfuerzo mantenido; resolvemos un problema que nos inquietaba, actuando sobre su origen y no sobre sus síntomas; hacemos sonreír al director, de habitual serio y circunspecto; cursamos una reclamación y se nos da la razón; tenemos una idea brillante que resulta valiosa; alguien reconoce nuestro esfuerzo extraordinario; nuestro cónyuge reacciona empáticamente a un desahogo emocional nuestro; prevemos a tiempo una complicación subyacente; la intuición nos ayuda en un determinado asunto complejo...

Todo lo anterior (y más cosas) puede resultar más gratificante que un buen vino a mejor precio. Tenemos la obligación moral de saborear los buenos momentos a lo largo y ancho de nuestra vida, y de contribuir a la felicidad, al bienestar, de los demás; pero puede que a veces se nos olvide, fruto de la vorágine cotidiana.

 


© José Enebral Fernández
Consultor
jenebral@altacapacidad.com


Imprimir artículo
Aviso legal - © Copyright 1997-2006 - Boletín creado y mantenido por masterdisseny.com - Publicidad en Master-NET - info: info@masterdisseny.com
Oficinas: La Riera 57-59 Despachos D y E - 08302 MATARÓ (Barcelona) - ESPAÑA - Tel: 902.196.009 Fax: +34 937.903.892