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EL
PRIVILEGIO DE SERVIR.
Por:
Dr. Ramón David González Rangel
En cierta ocasión un importante empresario
formuló a su grupo de ejecutivos, la siguiente pregunta:
¿Pueden decirme una actividad que no provoque estrés?
Después de reflexionar por un buen rato, cada uno fue expresando
su opinión y el empresario con una actitud reverencial escuchaba,
asintiendo o desaprobando con un movimiento de cabeza. Pero hubo
una respuesta que le hizo agudizar sus sentidos…..
- ¡Me repite por favor!
- “Yo estoy convencido que la única actividad que no
provoca estrés es
SERVIR A LOS DEMÁS”, expresó el ejecutivo y
quedó a la espera de la recriminación de su Jefe.
Después de un prolongado silencio se escuchó: “lo
voy a meditar”.
Si amigo y amiga lectora tener siempre una actitud
de servicio es la manera más adecuada de disfrutar la vida!
De no tener estrés, de encontrarle sentido a nuestra vida.
¿Pero qué es tener una actitud de
servicio? Es reconocer en cada ser humano una persona valiosa, de
quien se puede aprender y a quien se le puede colaborar. Es desarrollar
empatía con las demás personas, por humildes que ellas
sean. Es decir, mostrar interés por lo que le sucede a la
otra persona. Es la capacidad de entender por qué otra persona
se siente de tal o cuál manera. Es incluir en nuestra vida,
el hábito de procurar primero comprender a la otra persona
antes de ser comprendido usted.
Cuando usted desarrolla una actitud de servicio
a los demás, usted realiza el siguiente proceso: Intercambia
Servicio por Poder. Usted entrega Servicio y las personas le devuelven
Poder!! Poder que se manifiesta en una clara influencia sobre dichas
personas, que hace que usted se convierta en Líder, que quieran
estar con usted, que lo consulten; usted se vuelve importante para
ellos y adquiere una personalidad magnética, una personalidad
atractiva para las demás personas.
Los Líderes positivos han comprendido muy
bien este proceso y es por ello que son ejemplo de Servicio a sus
dirigidos. Han entendido que entre más alto se encuentren
en la escala del conocimiento, en la escala del crecimiento personal
y en la escala de las posesiones físicas y el dinero, más
sencillos deben ser, más cerca deben estar de la gente que
los siguen y lo han colocado en ese pedestal. Todo lo contrario
del jefe que se le obedece por el cargo que desempeña, más
no por sus cualidades ni mucho menos porque se lo haya ganado.
Existen personas que creen en forma equivocada
que servir es degradarse…. Nada más alejado de la realidad.
Solo en las mentes prepotentes y arrogantes el servicio a los demás
es visto como una acción de servilismo. Tuve un jefe que
sostenía que no podía ser “mielecita porque
se lo chupaban”, queriendo decir que no podía ser “buena
gente”; nunca entendió el gran secreto de cambiar Servicio
por Poder.
De otra parte si revisamos lo que sucede en el
campo empresarial, encontramos que actualmente las empresas exitosas
han incluido como un requerimiento para contratar, que el candidato
tenga o evidencie una actitud de servicio. Porque en estudios recientes
se ha encontrado que son personas con una mayor capacidad de trabajo,
con elevados índices de satisfacción en el trabajo
que realizan, personas que desarrollan un mayor sentido de pertenencia
a la empresa y a los equipos de trabajo asignados, en fin entienden
que el principio de la felicidad no está en hacer las cosas
que nos gustan, sino en querer y disfrutar lo que hacemos.
La actitud de servicio va siempre ligada a una
actitud positiva, por ello es que las personas con actitud de servicio
a los demás, son personas alegres, optimistas, que esperan
siempre lo mejor de la vida. Ejemplo de una actitud positiva es
la historia del pequeño Dany Martin, quien ensayaba para
un papel en una obra del colegio. Su madre comentaba a una amiga,
que él tenía puesto el corazón en ese papel
que desempeñaría y que ella temía que no fuera
elegido. El día que anunciaron los papeles, la madre fue
con su amiga al colegio a recoger al pequeño Dany. Este corrió
hacia su madre y con los ojos brillantes de orgullo y entusiasmo,
le expresó: “Imagínate mami, - gritó
Dany y pronunció esas palabras que continúan siendo
una gran lección: - me eligieron para aplaudir y vitorear”.
Las personas con actitud de servicio son proactivas,
es decir, son responsables de sus propias vidas, tienen el control
de sus vidas a pesar de las circunstancias. No viven “echándole
la culpa a los demás de lo que les sucede”. Estas personas
han desarrollado la habilidad de tener libertad interior para elegir
la respuesta a los estímulos externos. Se puede reaccionar
en forma positiva o negativa; las personas proactivas eligen reaccionar
en forma constructiva, no se dejan influenciar negativamente del
ambiente. Son aquellas personas que deciden hacer lo que hay que
hacer, a pesar de las circunstancias.
Cuando usted ha trabajado en adquirir una actitud
de servicio, significa que usted tomó la decisión
de no “dejarse herir sin su consentimiento”. Por ejemplo
hay personas que están en una reunión y se encuentran
alegres, compartiendo animadamente; pero de repente llega alguien
que les cae mal y en seguida se transforman, se les cambia el genio,
se les nota el disgusto. Lo anterior quiere decir que dichas personas
eligieron dejarse influenciar negativamente de esa situación
y luego le echan la culpa de su reacción a la persona que
les cae mal; su estado de ánimo depende de otros.
La actitud de servicio permite entender a las demás
personas y lograr un avance significativo en los grados de conciencia,
los cuales establecen una diferencia plausible en los seres humanos.
Los grados de conciencia miden la evolución del ser humano
en la escala del desarrollo personal. Tomar conciencia es adquirir
la capacidad de darse cuenta de lo que está sucediendo a
su alrededor y lograr entender lo que puede estar experimentando
la otra persona.
Por último, el servicio a los demás
también es un signo de madurez! Las personas con actitud
de servicio comprenden todos los beneficios que obtienen al comportarse
de esta manera con las demás personas y descubren que es
una filosofía, un estilo de vida, el cual es un privilegio
alcanzar. Servir a los demás solo se le es dado a los seres
grandes, como nos enseñó el gran Maestro, en Mateo
20, 26: “el que entre ustedes quiera ser grande, deberá
servir a los demás”.
De todo lo anterior podemos concluir que la actitud
de servicio es una marca indeleble de la gente superior, del Líder
exitoso, de la gente iluminada, de las personas con personalidad
magnética, del padre (madre) amoroso (a), del docente comprometido
con su profesión, del estudiante responsable, del empresario
(a) triunfador (a), del empleado (a) eficaz, es decir todo lo que
usted y yo podemos desear: ¡una bendición divina! ¡UN
PRIVILEGIO! Reservado solo para los seres superiores.
©
Dr. Ramón David González Rangel
Ingeniero Industrial, Especialista en Mercadeo y Desarrollo Humano.
Experiencia laboral de más de 20 años en la Industria
Aseguradora.
Profesor Universitario en las áreas de Mercadeo,
Administración y Liderazgo. Conferencista y Facilitador de
Seminarios en Empresas.
Autor del libro: Crecer y Ganar
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