|
Bases
de datos relacionales o Datawarehouse, un paso más adelante
del CRM.
La información como elemento diferenciador.
Por:
Antonio Herrera Bustamante
Cuando
las nuevas tecnologías empezaron a invadir nuestras oficinas,
ninguno de nosotros sabía exactamente el poder de ventas
y reducción de costes que todo esto traería consigo.
En un primer
momento, nuestra cabeza tan solo llegaba a imaginar grandes portales
de comercio electrónico, pensando en hacer nuestra empresa
"multinacional" a golpe de click, mientras las previsiones vertiginosas
de ventas pasaban delante de nuestros ojos, sin, a penas, tener
en cuenta los escasos recursos empresariales con los que contábamos.
Empezó
la fiebre y burbuja tecnológica.
Pero la tecnología
del llamado e-business, siempre mal asociado con e-commerce o comercio
electrónico, nos aguardaba muchas más sorpresas que
harían de nuestra empresa, un ente más efectivo y
competitivo, con una fuerte reducción de costes.
Se puso de moda
por entonces los ERP (Enterprise Resources Planning), que no era
otra cosa que módulos de software que lograban integrar todas
las áreas o departamentos de la empresa, consiguiendo la
reducción de costes a través del importante aumento
de la información sobre los propios recursos empresariales
con los que contábamos. Optimizamos la gestión empresarial.
Recursos Humanos, Ventas, Finanzas, Marketing...
Empezamos a
darnos cuenta del verdadero poder de la información en la
gestión de los recursos disponibles, un impresionante elemento
diferenciador que sumaba valor añadido en nuestro ente empresarial.
Este modelo
de gestión empresarial se trasladó a la gestión
de los proveedores, surgiendo el SCM (Suplly Chaing Management),
dirección y administración de la cadena de suministro.En
algunos casos, siempre y cuando, estuviese bien planteado, implantado
y gestionado, lograron grandes reducciones de costes en el aprovisamiento
de materias primas.
Y lo mismo se
hizo para los clientes, surgiendo el CRM (Customer Relationship
Management), con el que se pretendía obtener la máxima
información de las relaciones de la empresa con los clientes.
¿Para
que todo esto?
Para mejorar
la calidad en la atención y satisfacción de nuestros
clientes que nos permitiese un crecimiento sostenido en nuestras
ventas.
Pero aquí
no quedó la cosa, no era suficiente la información
de las relaciones con nuestros clientes, teníamos que anticiparnos
a los deseos y necesidades que estos pudiesen tener.
Pasamos del
B2B al B2one, al marketing personalizado en última instancia....
¿y cómo lo conseguimos?
Con la versión
avanzada del CRM, las bases de datos relacionales, los DatawareHouse,
la minería de datos...
Queridos lectores,
no sé cuantos de ustedes han visto en funcionamiento una
base de datos relacional, Datawarehouse, y tampoco tengo en mi conocimiento
si albergan en su saber, el tremendo poder empresarial que una herramienta
de estas puede tener en su organización. Para que se hagan
una pequeña idea, logra hacer el marketing one to one en
última instancia, consiguiendo eficacias comerciales del
87% al 92%.
¿Cómo
funciona?
Se trata de
construir una o varias bases de datos multidimensionales (Datamart),
en el que se introduzcan todos los parámetros posibles de
los clientes, y al que se pueda asociar toda la información
relevante que este posea.
Es decir, a
parte de la clasificación por edad, sexo, ingresos, etc.,
se le puedan asociar todos datos accesorios que nos permitan conocerle
mas a fondo.
Este tipo de
datos o información accesoria depende del sector y del tipo
de cliente que tengamos, y es posiblemente lo que más quebraderos
de cabeza lleva a los consultores encargados de implantar una herramienta
de este tipo.
Conseguiremos
una segmentación especializada de nuestros clientes, con
el que sabremos exactamente a quién dirigir determinadas
campañas de marketing. Y lo que es más, esta herramienta
nos dará la información necesaria para poder construir,
añadir, crear y modificar los productos y campañas
determinadas que nuestra empresa realiza y que nuestros clientes
necesitan o necesitarán.
Moldearemos
la empresa al cliente, en vez del cliente a la empresa.
Una vez implantada
la herramienta, solo tendremos que empezar a preguntar a la base
de datos que nos muestre los clientes con un perfil determinado,
que nosotros decidimos, y al que dirigiremos una campaña
o promociones determinadas de un producto. O a la inversa, buscaremos
un producto nuevo para un determinado perfil de cliente que podemos
tener en nuestra empresa.
Así que,
poniendo un ejemplo de una empresa de gran superficie, con la toda
la información que podemos sacar de la tarjeta de crédito,
los datos personales y todos los posibles datos accesorios que la
empresa pudiese tener, podremos buscar el grupo de mujeres, entre
un rango de edad, con nivel de gasto parecido, que tengan una determinada
frecuencia de compra de determinados productos, etc.
Como resultado
obtendremos un segmento del mercado muy homogéneo al que
podremos ofertar un determinado producto, que con un porcentaje
de seguridad por encima del 80% les puede interesar.
O cambiando
el punto de vista, sabiendo la cantidad de clientes que tenemos
con un determinado perfil, podremos pasar esa información
a nuestro departamento de I+D para que nos proporcione un nuevo
producto que pueda tener éxito con un alto porcentaje de
seguridad.
Es decir, conociendo
perfectamente a nuestros clientes podremos guiar a nuestra empresa
hacia los gustos y necesidades de nuestros clientes, y no, como
se ha venido haciendo hasta hace pocos años, forzar al cliente
a consumir los productos que la empresa fabrica o produce, sin a
penas tenerle en cuenta.
Actualmente
estas herramientas se han implantado y se están implantado
en los Bancos y grandes empresas comerciales, debido al alto coste
que estas tienen, pero posiblemente sea la mejor inversión
que un ente organizativo pueda hacer.
©
Antonio Herrera Bustamante
Master e-Business
Consultor
rexsolutions@rexsolutions.net
|