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Integremos
su empresa en Internet... ¿está seguro?
Por:
Arturo Sola
Nuestro
eslogan es precisamente "Integramos su empresa en Internet" y,
sin embargo, en las últimas semanas he comenzado a explicar
a nuestros clientes que no íbamos a proceder a integrar
su empresa en Internet, sino integrar Internet en su empresa.
Por qué este cambio, ¿acaso no está suficientemente
clara la idea del eslogan o es que nos gusta llevarnos la contraria?
Vamos a tratar de explicar este planteamiento y mostraremos que
no son conceptos opuestos sino que tan sólo se trata de
un matiz semántico.
He
decidido que a pesar de la meridiana claridad de la expresión
"integrar la empresa en Internet", esta idea tan sólo sirve
para que el cliente se forme una primera imagen de nuestro trabajo,
sin embargo, existen dos razones que me han impulsado a no utilizarla
de esa manera en mis reuniones previas con ellos y explicarla
justamente al revés.
Primero.-
Lo que la inmensa mayoría de las personas entiende que
necesita es que alguien le suba al carro de Internet, dicho de
forma profesional que le "integre en Internet" (de ahí
la elección de nuestro eslogan) Pero cuando profundizamos
en estas intenciones vemos que esa idea significa para ellos que
una web de su empresa les represente en Internet y ... (lo siento,
pero normalmente no existe nada más, tener una web ya les
supone "sentirse integrados" en la Red) Esta no es, desde luego,
una buena forma de empezar nuestra relación.
Segundo.-
Si pensamos en llevar la empresa hacia Internet también
puede tenerse la idea equivocada de que es lo corriente, o incluso
sencillo, que una empresa, por ejemplo sin logística de
venta a distancia, pueda plantearse el integrar sus servicios
en Internet y utilizar la Red como un nuevo canal de ventas. El
planteamiento de la empresa sería en este caso encargar
una web de comercio electrónico en espera de que van a
vender sólo por estar ahí y sin tener en cuenta
las implicaciones en las áreas de pedidos, almacén
o distribución entre otros.
Es
por esto que para evitar en mi interlocutor la idea de que Internet
es un espacio, bien comercial o publicitario, en el que debe de
instalar un puesto, le planteo desde un principio lo que es de
verdad nuestro trabajo: conocer su empresa y mostrarle todo aquello
en lo que Internet puede ayudarle, si vende a distancia podrá
vender por Internet, si intercambia información podrá
hacerlo por Internet, si recopila datos podrá hacerlo por
Internet, etc., pero no podrá hacer aquello que la empresa
no hacía antes sólo por utilizar ahora Internet
(en un primer momento no suelo pararme a diferenciar entre aquello
que no se puede hacer y otras labores que gracias al empleo de
Internet son mucho más sencillas y sí podrá
realizar como distribución de manuales on-line, actualización
instantánea de catálogos en la web, etc.)
Por
tanto, una vez visto lo que el cliente suele creer que hacemos
y lo que realmente hacemos, creo que es más correcto explicar
que "integramos Internet en las empresas", mostrándolo
como una herramienta de trabajo a incorporar en la labor diaria
y tratando así de borrar la imagen de Internet como el
"lugar" al que debemos incorporarnos. Sin embargo, en el fondo,
y se diga como se diga, se va a tratar de realizar lo mismo integremos
Internet o la empresa, y esto es lo más importante, no
dar nunca a nuestro interlocutor la idea de que con una web se
ha culminado el trabajo sino que tan sólo es el primer
paso para empezar a rentabilizar el uso de Internet en su trabajo.
©
Arturo Sola
Consultor de Internet
www.amairustudio.com
amairu@amairustudio.com
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